LETICIA ORUE
TENDENCIAS

Arquitectura viviente ante el cambio climático

En un contexto donde la construcción es responsable de alrededor del 8% de las emisiones globales de CO₂ -y hasta un 40% de la huella de los nuevos edificios se atribuye al hormigón-, aparece una alternativa. La exhibición Picoplanktonics, en el Pabellón de Canadá de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025, propone algo radical: no solo evitar daños, sino regenerar. Una arquitectura activa, biológica, que respira y cura al planeta. La propuesta -diseñada por el colectivo de arquitectos Living Room Collective, liderado por la bio-arquitecta Andrea Shin Ling- reúne bio-cemento impreso en 3D con cianobacterias vivas integradas desde su fabricación. Estos microorganismos no son ornamentales: capturan CO₂ atmosférico y lo convierten en caliza sólida, realizando una doble función vital: fotosíntesis y mineralización regenerativa. En vez de emitir carbono como el hormigón común, esta estructura absorbe CO₂, produciendo arquitectura carbono-negativa. Se trata de un sistema vivo más que de un edificio pasivo: mientras crece, se endurece, se regenera e incluso puede autorrepararse si surgen grietas. La fabricación tuvo lugar en ETH Zúrich, y la instalación funciona como un organismo vivo dentro del pabellón canadiense, funcionando solo con condiciones ambientales adecuadas -humedad, salinidad, temperatura y luz-, lo que refuerza la idea de cohabitación entre diseño y biología. Más que un gesto simbólico, Picoplanktonics es una demostración viva de diseño regenerativo, una arquitectura que no solo reduce impacto, sino que invierte emisiones, proponiendo un futuro en el que cada edificio sea también un sumidero de carbono. Contribuye a imaginar un nuevo mundo posible: el de los materiales vivos, la construcción bioactiva y el diseño con conciencia ecológica. Un futuro donde la arquitectura no robe recursos, sino que los regenere. https://www.picoplanktonics.com/


Skymill

¿Hace falta un gadget más? Sí. Lo que sea por separarnos de las pantallas y llenar de belleza nuestras vidas. En la intersección entre arte cinético y diseño ambiental, Skymill convierte los datos meteorológicos en una experiencia visual, casi meditativa. Esta escultura de sobremesa -creada por el diseñador Daniel Komarov- traduce las variaciones del clima en movimiento real, como una especie de poesía del aire. Compuesta por una base de acero inoxidable y una superficie acrílica pulida, Skymill funciona mediante un conjunto de anillos suspendidos que giran y oscilan con distinta intensidad según el viento, la humedad o la presión atmosférica del día. El efecto es sutil y constante: una danza silenciosa que refleja, en tiempo real, el pulso del cielo. Komarov define su obra como una “coreografía atmosférica”, donde el clima deja de ser un dato abstracto en una app y se convierte en algo que se siente y se observa. Skymill no tiene pantalla ni sonido. No notifica. Simplemente traduce el entorno en forma de escultura viva, recordándonos que también podemos leer el mundo de forma sensorial, lenta, atenta. Más que un gadget, se comporta como un objeto poético en el hogar. Una manera de reconectar con lo esencial: el paso del tiempo, la volatilidad del aire, la belleza del movimiento natural. La podéis encontrar en kickstarter. https://www.kickstarter.com/


Ajedrez

Hay un tipo de tiempo que solo aparece en verano. Ese en el que las tardes se alargan sin prisa, el calor invita a quedarse dentro y las conversaciones se estiran sin rumbo fijo. En ese clima aparece este objeto: un ajedrez de cerámica que parece diseñado no tanto para competir, sino para disfrutar del tiempo. Creado por el diseñador neoyorquino Samuel Zeller, este set de ajedrez está compuesto por piezas que imitan pequeñas sillas escultóricas, moldeadas a mano en cerámica vidriada. Cada forma es distinta, casi abstracta, pero mantiene el equilibrio perfecto entre lo funcional y lo expresivo. El tablero, también cerámico, se convierte en un escenario minimalista donde las piezas -más que atacar o defender- parecen conversar. Zeller se inspira en el mobiliario moderno para reinterpretar las figuras clásicas del ajedrez: el rey, la reina, los alfiles… todos se transforman en microarquitecturas. El resultado es un objeto híbrido, entre juego y escultura, que invita a volver a tocar, a observar, a esperar el siguiente movimiento con calma. En una época dominada por las pantallas y la velocidad, este ajedrez propone otra cosa: jugar sin notificaciones, volver a lo manual, al ritual de sentarse frente a otro ser humano y dejar que el tiempo pase. No importa si sabes jugar o no. Solo hay que dejarse llevar por la forma, la materia, el silencio compartido. Un artefacto perfecto para tardes lentas, casas llenas de libros y mesas despejadas. https://www.instagram.com/4_am_2024


Knit One

En pleno verano, cuando el tiempo se vuelve abundante y buscamos pausa lejos de lo digital, aparece Knit One, una silla que celebra la ligereza, el tacto y la conexión con el presente. Diseñada por Paul Crofts para la marca británica Isomi, esta pieza rompe los moldes tradicionales del mobiliario. En lugar de espuma, corte y pegamentos, utiliza una innovadora técnica de tejido 3D que define la forma y el confort del asiento sin generar residuos: el tejido se produce directamente a medida y se ajusta sobre un armazón metálico ligero. El resultado: un asiento casi etéreo, tejido con aire. El textil proviene de la colección SEAQUAL® de Camira, formado por poliéster 100% reciclado, incluyendo hasta un 10% de plástico recogido del océano. Cada silla incorpora hasta 35 botellas PET recicladas, transformadas en un tejido táctil, cálido y estructurado, con un ribeteado que emula la textura clásica de la tapicería. Knit One no es una sola pieza, sino un sistema modular: se combina la silla con módulos tipo pouf (recto o inclinado) que pueden reconfigurarse según el espacio, ideal para oficinas, lobbies o salas comunes. Su montaje requiere solo unos tornillos y el sistema facilita el envío en formato plano, lo que reduce la huella de carbono y permite una vida útil prolongada. En una época donde abunda lo desechable, esta idea propone otra forma de hacer: ligereza como arquitectura, textura como forma, aire como volumen. https://www.paulcrofts.com/