12/04/2015

COURTNEY BARNETT
CANTANTE
«Sales en las revistas y empiezas a gustar a la gente»
Shaun Tandon
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Courtney Barnett abandonó el pasado año su trabajo de camarera en un bar de Melbourne para dedicarse a lo suyo. Con su álbum de debut recien publicado –“Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit”, salió el último 23 de marzo– e invitada a festivales de todo el mundo, la cantautora y guitarrista australiana parece que ya no necesita propinas. Tiene al r’n’r.

En solo unos meses, armada con sus letras y su guitarra, Courtney Barnett ha ido seduciendo al público y a la crítica con sus letras afiladas como cuchillas, basadas en su observación de la vida diaria y en las que parece que no se toma muy en serio a sí misma. «Es increíble cómo funcionan las cosas. Sales en las revistas y entonces empiezas a gustar a la gente», dice con ironía en esta entrevista, ofrecida poco antes de iniciar un concierto este invierno en Nueva York. «Aunque también está muy bien ver que tanta gente se reconoce en ti», admite.

Cuando actuaba en salas pequeñas de su país, fue descubierta por las radios universitarias americanas, lo que le llevó a participar en 2013 en el Maratón de Música CMJ, un evento anual que se celebra en Nueva York al que se presentan cientos de jóvenes artistas y bandas a la búsqueda de un hueco en el mundo musical. Con una amplia entrada en Wikipedia, sorprendente para alguien que acaba de empezar como quien dice, la crítica tiene los ojos puestos en ella. El blog musical Indiespost, por ejemplo, califica su primer disco como «una de las joyas del año», mientras que la edición norteamericana de la revista “Rolling Stone” dedicaba un amplio reportaje en enero pasado a esta cantautora y a su debut «con uno de los discos más inteligentes de 2015». Un trabajo que se puede escuchar en streaming vía Soundcloud y que llega tras la publicación anterior de únicamente un par de EPs.

Courtney Barnett ha seducido a la crítica especializada internacional por su sonido contundente y sus textos, en los que esta joven de 26 años, hija de una bailarina de ballet y un diseñador gráfico, juega tanto con la autocrítica como con la franqueza. En “Avant Gardener”, su canción más conocida y que apareció en un segundo mini-álbum autoeditado en 2013, la australiana se plantea una cuestión bastante trivial –¿tengo que cuidar el jardín?–, mientras se divierte con una guitarra slide y canta con voz ronca y pastosa, como si se acabara de despertar. La canción narra una mañana calurosa de esas que caen a plomo, que desemboca en un ataque de pánico en espiral debido a un alergia. Se levanta «proactiva», quiere plantar tomates, girasoles, brotes de soja… de todo y termina sintiéndose «como Umma Thurman (…). La paramédico piensa que soy inteligente porque toco la guitarra/ Creo que ella es inteligente porque detiene la muerte de gente». Barnett se especializa en hacer girar pensamientos y acontecimientos aparentemente normales, buscándoles su punto hilarante. «Me gusta escribir sobre cosas que normalmente se pasan por alto», reconoce.

Courtney Barnett suele ser identificada como una descendiente del slacker rock (rock holgazán), un término que se refiere a la actitud del músico, más que a su sonido en general. Son músicos que no piensan ni actúan como una estrella del rock y la fama les es indiferente, y que de alguna manera siguen la estela de Nirvana y la escena grunge de Seattle de los años 90, aunque la actitud de la australiana en este caso es bastante más irónica que la de sus predecesores. «Algunas canciones de este álbum son más profundas, porque nos iban saliendo así a medida que crecíamos como grupo», dice en un tono que recuerda al que utiliza cuando canta, un poco monocorde. «No he incluido otras canciones anteriores, canciones que escribí en mi habitación, pero que luego las han cantado otros. Las del nuevo trabajo, las he escrito expresamente para cantarlas con el grupo», añade.

Ella, que no había salido de Australia antes del año pasado, pasó por el Primavera Sound barcelonés en 2014 y ahora anda metida de lleno en su primera gran gira, en la que ha pasado este mes por Irlanda e Inglaterra, de ahí a Berlín y, tras una parada en Australia, en mayo pegará el salto a Nueva York. Será la primera de sus citas con una amplia gira norteamericana. «He trabajado mucho y muchas veces he estado en el paro. No me gusta trabajar para otras personas y prefiero hacerlo para mí misma», dice Courtney Barnett, «aunque no sé cuánto tiempo va a durar esto, pero es genial ser un artista a tiempo completo».