04 DIC. 2013 TXOKOTIK Barcos a la deriva en busca de un puerto Ainara Lertxundi Kazetaria Cada 20 de noviembre se conmemora la fecha en que la Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración sobre los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, ratificada por todos los países salvo por EEUU y Somalia. La Convención recoge 54 artículos que reconocen que todos los menores de 18 años tienen derecho al pleno desarrollo físico, mental y social y a expresar libremente sus opiniones. En paralelo a esta celebración sobre papel, el centro de reflexión británico Oxford Research Group denunció en un duro informe que desde el inicio de la guerra en Siria en marzo de 2011, más de 11.000 niños han muerto, de los que 7.557 lo hicieron debido a «armas explosivas, como bombardeos aéreos, disparos de artillería, atentados con bomba...». Y entre los 764 menores ejecutado sumariamente, 112 fueron torturados, cinco de los cuales tenían siete años o menos, y 11 entre 8 y 12 años. «Lo más inquietante no es únicamente el número considerable de niños muertos en este conflicto, sino la forma en que mueren», subraya Hana Salma, coautora de este informe. En otro escenario, no menos dramático, los niños de la Franja de Gaza han recurrido a pequeños barcos de papel o de madera para llamar la atención de la comunidad internacional sobre la brutal escasez que padece este territorio palestino, sometido a un doble bloqueo, el israelí y el egipcio. Desde su llegada al poder el 3 de julio a través de un sangriento golpe de Estado, los militares egipcios han dinamitado todo lo que suponga un alivio para la población, en represalia por el apoyo de Hamas a los Hermanos Musulmanes de Morsi. La formación islamista ha suspendido esta semana las celebraciones por su 26 aniversario ante «las difíciles circunstancias» por las que están atravesando los 1,5 millones de gazatíes, con cortes de luz de hasta 16 horas diarias. Aunque el 20 noviembre no figura en sus calendarios, escolares sirios y gazatíes mantienen la esperanza de que sus vulnerables embarcaciones encuentren puerto seguro.