27 MAR. 2015 Bagdad reactiva la ofensiva sobre Tikrit con el apoyo aéreo de EEUU Las fuerzas iraquíes reactivaron la ofensiva contra el Estado Islámico en Tikrit, al contar con el apoyo de los bombardeos aéreos de la coalición que lidera EEUU. Washington planteó la condición de un mayor peso del Ejército frente a la presencia de las milicias chiíes. GARA BAGDAD Las fuerzas iraquíes volvieron a intentar ayer el asalto a Tikrit para expulsar a los combatientes del Estado Islámico, reforzado con el apoyo aéreo aportado por Estados Unidos. Washington, que lidera la coalición internacional que lleva a cabo los bombardeos aéreos, se muestra reticente a intervenir en la batalla de Tikrit, receloso del apoyo activo de Irán a las fuerzas de Bagdad. Pero las cosas cambiaron el miércoles, cuando el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, reclamó los ataques de la coalición sobre la ciudad, a unos 160 kilómetros al norte de Bagdad, según el mando estadounidense (CJTF). Así, la coalición bombardeó desde la puesta de sol varios objetivos del Estado Islámico en el centro de Tikrit. A la vez, la ofensiva terrestre, suspendida la semana pasada volvió a reactivarse «desde el frente sur de Awja», según un general de brigada del mando militar de la provincia de Saladino, de la que Tikrit es capital. Las fuerzas de Bagdad también atacan desde los frentes norte y oeste y han reparado un puente destruido por el EI para frenar su avance, La ofensiva, la mayor desde que los yihadistas se hicieron con grandes extensiones de terreno en el país, comenzó el 2 de marzo con miles de soldados, policías y paramilitares aliados –las Unidades de Movilización Popular, compuestas básicamente por milicianos chiíes–. Menor presencia chií Pese a su hostilidad hacia Irán, que participa con artillería y relevantes comandantes militares en la operación en Irak, Estados Unidos interviene con bombardeos fundamentales para apoyar el avance terrestre. En los 17 bombardeos de ayer participaron también otros países de la coalición, que no fueron detallados por los mandos militares, pero sirven al Pentágono para insistir en la legitimidad de la coalición. «La operación comienza realmente ahora», aseguró un responsable de Defensa estadounidense. Bagdad había justificado el freno a su ofensiva por la presencia de civiles atrapados y por los artefactos explosivos diseminados por los yihadistas en la ciudad. Según el Creciente Rojo, «probablemente algo menos de 30.000 civiles» se encuentran en Tikrit. Pero según fuentes estadounidenses, la decisión de aumentar los bombardeos tiene como condición un mayor compromiso de las fuerzas gubernamentales en la ofensiva terrestre, frente al relevante papel de las milicias chiíes –acusadas de operaciones de venganza contra la población suní– y del general iraní Ghassem Souleimani, considerado por muchos el cerebro de la operación. La milicia iraquí chií «Brigadas de la Paz», leal al influyente clérigo Muqtada al-Sadr, y que se encuadra en la alianza de las milicias progubernamentales, decidió retirarse de la ofensiva, en protesta por la eventual participación de EEUU, afirmando que la intervención «de EEUU pretende proteger a los yihadistas». También el movimiento chií Ahl al-Haq anunció que boicoteará cualquier batalla en la que tome parte la coalición comandada por EEUU. Kerry y Zarif empiezan a negociar en Lausana EEUU e Irán reanudaron ayer en Suiza otra ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, dispuestos a lograr un histórico acuerdo antes de fin de mes. «Creemos que podemos conseguirlo antes del 31» de marzo, indicó un responsable del Departamento de Estado, que viajaba con el secretario de Estado, John Kerry, hacia Lausana. Kerry y su homólogo iraní, Mohamad Javad Zarif, se reunieron poco después, menos de una semana después de otra maratoniana sesión de negociaciones. El acuerdo pretende impedir que Irán desarrolle armas nucleares a cambio de levantar las sanciones económicas. El jefe del programa nuclear iraní, Ali Akbar Salehi, dijo ser optimista ya que «ha habido un entendimiento mutuo en cuanto a todas las dificultades técnicas» aunque advirtió sobre el difícil contexto regional porque «hay quienes tienen interés en que no haya acuerdo». El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, se sumará mañana a la negociación y el presidente iraní, Hassan Rohani, insistió en que deben anularse «todas las sanciones».GARA RETIRADA CHIÍEl general Austin, comandante de las fuerzas de EEUU en Oriente Medio, aseguró ante el Senado que las milicias chiíes iraquíes –de las que Washington recela por la influencia iraní– «se han retirado de la zona» de la ofensiva sobre Tikrit.