12 ABR. 2015 Inspección admite que trabajadores del TAV cobren mil euros menos al mes La Inspección de Trabajo no aprecia vulneración alguna en las prácticas de dos subcontratas del TAV que están pagando a sus empleados 12.000 euros menos al año que en Tabakalera, obra en la que trabajaron antes y donde la misma Inspección sí admitió una denuncia de ELA para aplicar el convenio. Pero en el caso del tren, «miran hacia otro lado». Joseba SALBADOR DONOSTIA Las empresas denunciadas son la vizcaina Sogeprovi SL y la navarra Vías y Obras de Corella SL, que trasladan diariamente a sus trabajadores en furgoneta desde localidades como Castro Urdiales y Corella hasta las obras de Tabakalera, en Donostia, y del trazado del TAV en Hernani, para lo cual invierten más de tres horas diarias en desplazamientos. Hace dos años, el sindicato ELA observó que a estos trabajadores, cuyo número supera la treintena, no se les aplicaba el convenio de la Construcción de Gipuzkoa ya que, entre otras cuestiones, realizaban jornadas diarias de 10 y 11 horas, así como más de 500 horas extras, y el precio que cobraban por cada hora trabajada oscilaba entre 5 y 9 euros, cuando el salario del convenio de Gipuzkoa asciende a 15 euros. Ante estas evidencias, ELA interpuso una serie de demandas en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que dieron como resultado la asunción de las diferencias salariales por parte de las empresas que componen la UTE de las obras de restauración del edificio de Tabakalera (Moyua y Amenabar). No obstante, estas diferencias no se corrigieron en el caso de las obras del trazado del tren de alta velocidad entre Hernani y Urnieta, adjudicadas a la UTE Urumea, de tal forma que un mismo operario podía trabajar quince días en Tabakalera y otros quince días en el TAV, en este último caso, cobrando 12.000 euros menos al año, pese a trabajar para la misma empresa. Ante la persistencia de esta discriminación, ELA llevó el caso al PRECO (sistema de procedimientos voluntarios para la solución de conflictos laborales), que citó a una reunión a Eusko Trenbide Sarea, promotor de las obras del TAV, para tratar de alcanzar un acuerdo sobre las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados. Sin embargo, ningún representante de ETS acudió a la cita, fijada para el 18 de julio de 2014, pese a estar obligados a ello. Este hecho llevó a ELA a poner de nuevo los hechos en conocimiento de la Inspección de Trabajo, así como de la Delegación Territorial de Trabajo, ante los «salarios de miseria, jornadas abusivas e ilegales, ritmos exagerados de trabajo, inaplicación del convenio, normas de seguridad y salud laboral». Transcurrido casi un año desde la interposición de esta denuncia, la Inspección acaba de responder al sindicato señalando que no aprecia vulneración alguna en las condiciones laborales que estas empresas imponen a los empleados del TAV. En su respuesta, fechada el 23 de marzo, el jefe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social asegura que «se verifica el cumplimiento de las obligaciones empresariales», así como que «no se constata vulneración de la normativa reguladora de aplicación en materia de horas extras» y que la empresa «se encuentra al corriente en el pago de las cuotas correspondientes a la Seguridad Social», aunque no hace mención alguna a la no aplicación del convenio de la Construcción de Gipuzkoa. «Mismas irregularidades» Ante esta respuesta, el responsable del sector de la Construcción de ELA, Igor San José, afirma no entender cómo la Inspección «no actúa en las obras del TAV de la misma manera que en otras obras públicas, y más cuando se trata de las mismas irregularidades, circunstancias, personas y empresas». San José subraya que, además de la vulneración de los derechos de los trabajadores y de la destrucción de empleo, esta forma de actuar supone «un fraude a las arcas públicas» ya que se trata de obras sufragadas con dinero público. Por todo ello, se pregunta si el TAV «goza de alguna especie de bula ante la Inspección por razones políticas o de otro tipo que desconocemos». A su juicio, «no se puede permitir que se mire hacia otro lado en esta obra», por lo que anuncia que seguirá trabajando «hasta el final» para conseguir acabar con esta discriminación. MISMA EMPRESASe da la circunstancia de que un mismo operario podía trabajar quince días en Tabakalera y otros quince días en el TAV, en este último caso, cobrando 12.000 euros menos al año, pese a trabajar para la misma empresa.