18 ABR. 2015 EIBAR Dos referentes a los que aferrarse ante un rival complicado Gaizka Garitano confía en que su equipo prolongue la mejoría mostrada en susdos últimas comparecencias en Ipurua, ante un Celta en gran momento. Amaia U. LASAGABASTER Tras el pequeño paréntesis que supuso la visita al Santiago Bernabéu, el Eibar vuelve a lo suyo. A lo de casi todos, que está muy lejos de la realidad merengue. En el caso de los azulgranas, a una recta final de la Liga en la que necesita sumar entre dos y tres victorias para consumar un éxito tan mayúsculo como el de la campaña anterior. Dentro de ese reto, las dos próximas jornadas se antojan trascendentales. No solo porque, de solventarse con éxito, la permanencia quedaría casi certificada. También por el escenario de la primera y por la entidad del rival en la segunda. Más aún teniendo en cuenta la trampa que vuelve a tender el calendario de inmediato, con los choques ante Sevilla y Valencia en cuatro días, y las estrecheces de la clasificación, en la que los resultados de la pasada semana volvieron a reducir la ventaja de la escuadra armera con el descenso a solo tres puntos. Lo cierto es que los eibarreses no le quieren dar más vueltas de las necesarias a la situación. Gaizka Garitano reconoce que, de poder elegir, preferiría ganar al Almería que al Celta. Pero lo que realmente prefiere es obviar ese tipo de cuestiones. «En Almería ni pienso, ni quiero pensar –zanja–. No estoy para pensar más que en el próximo partido. No solo nosotros, todos los que están en nuestra situación, que son muchos. No hay que empezar a hacer cuentas, sino intentar ganar todos los partidos; y si no se puede, empatar. Pero partiendo de intentar ganar cada partido». Empezando por el de mañana, que trae a Ipurua a un Celta al que los azulgranas doblegaron de milagro en la primera vuelta –0-1, con récord de paradas de Xabi ante el acoso y derribo de la escuadra gallega– y que arriba en un momento dulce. Temible a domicilio –una sola derrota en sus cinco últimos desplazamientos– y con la satisfacción de la goleada que le endosó el domingo al Rayo, que además le permitió certificar la permanenca. No reduce un ápice de dificultad al duelo Garitano que, de hecho, considera que el Celta podría estar en una situación aún mejor en la tabla. «Posiblemente es el equipo peor clasificado en relación a su potencial», asegura el entrenador vizcaino. «Presiona muy arriba, persigue al hombre por todo el campo, es muy intenso... Es un equipo muy bueno, con grandes jugadores. Nolito, Larrivey, Orellana..., tenemos que encontrar la manera de frenarles». Aunque no bastará con eso. Hay que defender bien pero también atacar con criterio. Hay que tener equilibrio, en definitiva. Un camino, que en opinión de Garitano, su equipo ya ha encontrado. «Nos ha costado –admite– pero creo que hemos encontrado la forma en que debemos jugar en casa. Qué buscar, qué hacer, qué no... Y es lo que tenemos que intentar hacer con el Celta». Como se hizo, en mayor o menor medida, ante Rayo y Málaga, los dos referentes a los que deben aferrarse los armeros. «En Ipurua hemos encajado bastantes goles. Pero en los últimos partidos, el equipo ha estado más equilibrado en el centro del campo, ha concedido menos, ha movido mejor el balón, con más pausa, posibilitando que llegara más gente al ataque. Y el tardar más en llegar y hacerlo con más gente, también nos permite apretar más arriba. Ya no robamos y perdemos tan rápido, con lo que también defendemos mejor y nos crean menos ocasiones de gol». Habrá que ver qué dice el Celta al respecto, aunque Garitano se aferra a su discurso. «Me importa lo nuestro. Con una buena versión, tendremos posibilidades; si no, no las tendremos». Los problemas físicos amenazan a la columna vertebral de los azulgranas No habrá previa inédita. Lamentablemente, porque eso significa que el parte de bajas del Eibar no aparecerá inmaculado. De hecho, según confesó ayer Gaizka Garitano, pueden ser hasta tres las ausencias ante el Celta, con especial incidencia en la columna vertebral de de su equipo. Se trata de Raúl Navas y Dani García, cuyo concurso es de momento dudoso y dependerá en buena medida de lo que suceda hoy (Ipurua, 10.30, puerta cerrada) en el último entrenamiento de la semana. Según explicó su técnico, el centrocampista guipuzcoano no pudo entrenar ayer, tras sufrir durante la sesión de la víspera un esguince en la rodilla. En el caso de Navas, que tampoco pudo trabajar con el resto del grupo, se trata de molestias en un pie. No son dos bajas cualquiera. Dani García, el segundo jugador con más minutos de la plantilla, solo se ha perdido dos encuentros esta temporada, ambos por sanción. Navas, cuarto en esa misma lista, solo se ha perdido cinco en toda la temporada. Si finalmente no pueden jugar, el centro del campo podría quedar en manos de Borja y Errasti o Javi Lara. Menos dudas habría en defensa, con Bóveda, que regresa, y Didac en los laterales, y Lillo y Añibarro como centrales. Además, está totalmente descartado, y habrá que ver por cuánto tiempo, Jaime Jiménez. El guardameta vuelve a sufrir problemas en la espalda, que ya le tuvieron fuera del equipo durante buena parte del otoño. Jon Irazustabarrena regresará, de esta manera, a la convocatoria. A.U.L. BAJAS Eduardo Berizzo llega con dos bajas a Ipurua, los lesionados Planas y Oubiña. El Celta realizará hoy una última sesión, tras la que viajará a Euskal Herria. AMBIENTE Unos 200 seguidores celtiñas estarán en Ipurua. Las peñas Eskozia la Brava y Celtista Eibarzale han organizado actos de confraternización con los aficionados gallegos.