14 MAY. 2015 El EI se atribuye un atentado en Karachi que deja más de 40 chiíes muertos GARA KARACHI El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se atribuyó ayer la autoría del tiroteo contra un autobús en el que viajaba un grupo de personas de credo ismailí, perteneciente a la rama chií del islam, en la ciudad de Karachi, en el sur de Pakistán, que causó más de 40 muertos. En un comunicado colgado en foros yihadistas, la rama del EI en la autoproclamada provincia de Jorasán –que incluye Afganistán, partes de Pakis- tán, Tayikistán y zonas limítrofes–, asumió el ataque «contra un autobús que transportaba individuos ismailíes infieles, que insultan el honor de Mahoma» en el que murieron «43 apóstatas y casi 30 resultaron heridos». Es la primera vez que el EI, que opera sobre todo en Siria e Irak –aunque sus filiales han cometido atentados también en Argelia, Libia o Egipto– reivindica un atentado en Pakistán. El ataque ocurrió por la mañana en Karachi, cuando una docena de hombres armados en moto abrieron fuego contra un autobús que provenía de «un centro de la comunidad ismailí», informó a Efe un superintendente de la Policía de Karachi, Afzal Nadeem Dogar, quien cifró en 45 las víctimas mortales. El autobús hacía su ruta diaria. El ataque de ayer se suma a los perpetrados contra varias mezquitas chiíes a comienzos de este año, entre ellas una en Shikarpur, también en el sur de Pakistán, en el que murieron 55 personas y otro medio centenar resultaron heridas. Los atentados de carácter sectario en Pakistán, en especial contra la minoría chií, que representa un 20% de la población del país, se han incrementado en los últimos años en medio del recrudecimiento de la violencia desde finales de 2012.