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Presentan en Roma el proyecto Goratu dentro del congreso Europe in Action

El congreso anual pretende visibilizar la discapacidad intelectual así como poner en contacto a las personas implicadas. En el caso de la asociación Gorabide, aprovechó la ocasión para compartir el programa Goratu en el que los usuarios comparten sus experiencias.


La asociación vizcaina en favor de las personas con discapacidad intelectual Gorabide ha acudido a Roma, al congreso Europe in Action, para dar a conocer su programa Goratu. En su representación viajaron Conchi Basabe, usuaria del programa, y Diana Cabezas, responsable de intervención familiar.

Esta última explicó que el congreso anual, que cada año se celebra en un lugar diferente, sirve para dar a conocer las experiencias que se llevan a cabo en los diferentes países en torno a las personas con discapacidad intelectual y también para «llevarte aquello que creas que puede serte útil». De hecho, el objetivo no es recaudar apoyos institucionales sino «visibilizar unas realidades muy concretas».

En esta ocasión Europe in Action comenzó el jueves y finalizó el viernes. A Conchi Basabe le tocó contar su experiencia el último día: «Al principio estaba un poco nerviosa pero, como suelo decir, hay que coger al toro por los cuernos. Una vez ves a la gente cómo te mira, que reacciona bien, que algunos ponen cara de sorpresa… explicar todo esto a las personas es una motivación», comentaba.

En primera persona

«En el programa Goratu estamos ocho personas con discapacidad intelectual y dos de apoyo, Diana y Asier. Cada quince días fuimos haciendo reuniones para transmitir nuestras inquietudes, nuestros miedos, nuestras experiencias… a raíz de ahí empezamos a dar charlas», afirma la cara más visible del programa.

Goratu comenzó a desarrollarse en el año 2013 y hasta diciembre el grupo fue estructurando a lo largo de las reuniones mencionadas por Conchi las sesiones formativas que ofrecerían después.

A partir del 2014 comenzaron a acudir a colegios de primaria y secundaria, a centros de formación profesional y universidades –especialmente a grados relacionados con la asistencia social y el tercer sector–, empresas, familias, voluntarios y, en general, a personas que pudieran estar interesadas.

Además, Basabe participó también en una serie de charlas en una residencia. «Estuve durante diez sesiones en la residencia de Aspaldiko. Fue una experiencia muy buena porque al principio la gente no participaba pero luego empezaron a animarse cuando vieron que no somos tan diferentes, que a veces solo necesitamos ayuda», explicó la conferenciante.

De esta manera son las propias personas con discapacidad intelectual las que cuentan «sus pequeños retos del día a día». «No se trata de explicar lo que es la discapacidad intelectual en términos técnicos, porque para eso ya están los expertos –subraya Cabezas–. Ellos cuentan lo que la discapacidad intelectual supone realmente a diario, cómo gestionan sus experiencias, y eso refleja otra perspectiva de la persona con discapacidad poniendo en valor sus capacidades y competencias y dejando en un segundo plano las limitaciones».

De esta manera consiguen, por ejemplo, que un alumno de universidad pueda contrastar con ellos directamente cuestiones que van a ser muy representativas de su quehacer diario.