15 AGO. 2015 IKUSMIRA 515 fallecidos por amianto desde 1993 Juanjo Basterra Periodista La falta de salud laboral importa en este siglo. Es una interpelación que trae a la palestra la negligencia de administraciones y gobiernos ante la actuación irresponsable de muchas empresas y sus mutuas, más preocupadas por la rentabilidad económica que por la salud de quienes producen sus enormes beneficios. Distintos informes de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, en sus siglas en inglés) confirman de manera oficial que en Hego Euskal Herria han fallecido por diferentes tipos de mesoteliomas, derivados de la inhalación de fibras de amianto un total de 515 personas desde 1993. Es cierto que una parte de estas últimas muertes por amianto no son directamente de ese tipo de cáncer, pero son otras enfermedades derivadas del mineral cancerígeno, como computa la Asociación de Víctimas del Amianto de Euskadi (Asviamie). No son todas. Esta estadística es incompleta, porque la Sanidad Pública oculta el impacto real del amianto, «el asesino silencioso», en la población y, además, faltan cuatro años completos en esos informes de la IARC en el ámbito de la la Comunidad Autónoma Vasca. La realidad del sufrimiento y las muertes que ha causado la nula prevención de riesgos laborales en las empresas es extraordinaria. Una de cada cuatro empresas de Europa, es decir más de 5,64 millones de empresas, porque estas solo son de la UE, no realiza la evaluación de riesgos laborales, lo que implica peores condiciones para sus empleados y más riesgos. ¿Qué hace la Comisión Europea? Leer las encuestas y poco más.