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Ilunbe no alcanza las previsiones, pero Gasco garantiza que seguirá


Los responsables de la recuperada feria taurina donostiarra esperaban, según sus propias declaraciones previas, reunir en las cuatro corridas a 35.000 espectadores y conseguir al menos un lleno. En ambos objetivos han pinchado. Oficialmente –así lo indican tanto la empresa Chopera como el concejal Ernesto Gasco– se cifra la asistencia acumulada en 30.000 personas. Según el recuento de GARA, han sido menos: unos 6.000 en las tres primeras, sobre un aforo de 11.000 y menos (esto se admite generalizadamente) en la última del domingo. Es decir, 23.000 aproximadamente, lejos de los 35.000 pretendidos.

En cualquier caso, la familia Chopera y los responsables del Ayuntamiento lo dan por bueno, destacando otro aspecto que no estaba en cuestión: que en Donostia hay gente dispuesta a ir a ver las corridas de toros. Con todo, tras tres años de parón y con una intensa campaña mediática y política, la cifra de público no ha sido mucho mayor que la que precipitó el cierre de Ilunbe como coso taurino, cuando en contadas ocasiones se llegaba a llenar media grada.

Por continuar con las comparaciones, quienes han ido a Ilunbe cada día son más o menos la mitad de los que acudieron a ver los conciertos nocturnos más concurridos en Sagues, como Macaco, Rosario, Remember Queen o Berri Txarrak. No obstante, Ernesto Gasco incluye en la cuenta beneficios como «haber devuelto al barrio de Amara Berri el ambiente perdido, beneficiándose de ello los bares y restaurantes de la zona». Y concluye el concejal de Turismo que «los toros han venido para quedarse» porque «ha quedado demostrada su demanda».

Mejor que en Gasteiz

Donostia prolonga pues la tendencia general estatal de descenso a la asistencia a las corridas. En Gasteiz ya fue patente; pese a programarse solamente tres (una de ellas de rejones), el Iradier Arena con capacidad para 7.800 espectadores no se llenó ninguna tarde.

En la segunda de las tres corridas, con un cartel de toreros que no eran de primerísima fila, apenas se ocupó un cuarto del coso: es decir, menos de 2.000 espectadores.