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VUELTA 2015

Danny Van Poppel recompensa el trabajo del Trek de Irizar y Haimar

Los dos vascos, sobre todo el oñatiarra, fueron claves para anular la fuga en el último kilómetro y el holandés respondió en el sprint.


Danny Van Poppel se impuso al sprint en la decimosegunda etapa de la Vuelta con final en Lleida gracias al trabajo del Trek. El equipo de Markel Irizar y Haimar Zubeldia, dirigido por Josu Larrazabal, asumió la responsabilidad y anuló en el último kilómetro la fuga en una etapa de recuperación marcada por la retirada de Chris Froome.

El hijo de Jean Paul Poppel, uno de los mejores sprinters de finales de los 80 y primeros de los 90, logró su primera victoria en una grande y la segunda del Trek en esta Vuelta el día en el que se conocía que su líder Cancellara no podrá ir al Mundial.

Tras la retirada del suizo en la Vuelta Markel Irizar se fugó para dar una respuesta de carácter y una inyección de ánimo a su equipo ante la cantidad de adversidades que ha sufrido Trek esta temporada. El equipo norteamericano le ha dado la vuelta a la carrera y en los dos días que ha trabajado para ganar han respondido sus velocistas.

La apuesta de ayer por Van Poppel no tenía una base firme porque Giant y Lampre fueron los únicos que le ayudaron, y con poca fuerza, y porque el holandés no había mejorado el 81 puesto en ninguna etapa de la Vuelta. Pero en la única que disputó fue capaz de ganar gracias al error de John Degenkolb, que se encerró en el sprint.

Los sprinters pudieron disputar el triunfo gracias en buena medida al gran trabajo de Markel Irizar, sobre todo, y Haimar Zubeldia cuando parecía que no iban a poder atrapar la escapada que formaron en los primeros kilómetros Gougeard (Ag2r), Rubiano (Colombia), Bouet (Etixx), Venter (MTN) y Lindeman (Lotto). Llegaron a tener una máxima ventaja cercana a los seis minutos y solo fueron atrapados en el último kilómetro.

Froome, protagonista

La etapa tuvo como principal protagonista a un corredor que no pudo disputarla. Chris Froome no tomó la salida tras confirmar las radiografías que le realizaron en Andorra que sufre una fractura en el hueso navicular del pie derecho como consecuencia de la caída sufrida en los primeros kilómetros de la jornada reina del miércoles.

El inglés fue capaz de superar con una fractura en el pie los seis puertos y los 5.200 metros de desnivel que presentaba la considerada como etapa más dura de la historia de la Vuelta. Perdió ocho minutos con Mikel Landa en la meta, pero apenas cedió tiempo con los mejores en la última ascensión al duro puerto del Cortals d'Encamp.

Tras la etapa el ganador del Tour ya cojeaba de manera ostensible y ayer era incapaz de caminar sin la ayuda de las muletas y se vio obligado al abandono, lo que deja a Mikel Nieve como líder de un Sky que también perdió las opciones a la general de Nicolas Roche y Sergio Luis Henao por caídas.

El pundonor del inglés sirvió para ganarse la admiración de todos ayer por acabar en esas condiciones una etapa durísima que no ha dejado secuelas en el Astana después de que Mikel Landa se rebelara ante la orden de su director de esperar a Fabio Aru. El líder dio la razón ayer al alavés, consciente de que va a necesitar su ayuda en la última semana porque Astana solo tiene siete corredores tras la retirada de Paolo Tiralongo y la expulsión de Vincenzo Nibali.

La etapa de hoy llevará a los corredores desde Calatayud a Tarazona con 178 kilómetros y tres puertos: el collado de Oseja (3ª, km. 53,6), Beratón (1ª, km. 71,9) y Moncayo (3ª, km.143,5). La de mañana saldrá de Gasteiz y dará inicio a la serie de tres finales en altos consecutivos, los últimos que presentará la carrera.