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ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

Castro pide a Obama que use su poder para levantar el bloqueo

En su segundo encuentro con el presidente estadounidense, Barack Obama, su homólogo cubano, Raúl Castro, le pidió que use su poder ejecutivo para levantar el embargo.


El presidente de Cuba, Raúl Castro, pidió ayer a su homólogo estadounidense, Barack Obama, que utilice sus facultades ejecutivas para debilitar el embargo contra la isla si quiere seguir avanzando en el proceso de normalización de relaciones.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, explicó esta petición tras el encuentro que mantuvieron los dos presidentes en la sede de la ONU, el segundo tras el restablecimiento de relaciones.

Entre sonrisas, ambos mandatarios se dieron un caluroso apretón de manos al día siguiente de haber coincidido en pedir el levantamiento del embargo contra la isla en sus respectivos discursos ante la Asamblea General de la ONU.

«No habrá normalización con bloqueo y no habrá progreso sustancial en el proceso de normalización sin cambios sustanciales en la aplicación del bloqueo», dijo Rodríguez, quien destacó que las decisiones ejecutivas tomadas hasta ahora por Obama «son de valor muy limitado». El responsable cubano de Exteriores recordó que el presidente de EEUU dispone de amplias facultades ejecutivas que «le permitirían modificar sustancialmente muchos elementos de la aplicación del bloqueo». A su juicio, hasta ahora las acciones de Obama «no tocan ningún hecho significativo de la aplicación del bloqueo contra Cuba», que «persiste en su totalidad».

«El ritmo del proceso de normalización de las relaciones bilaterales (...) dependerá del levantamiento del bloqueo, dependerá de que la realidad del bloqueo sea modificada sustancialmente mediante la utilización de las muy amplias facultades ejecutivas que conserva el presidente de EEUU», insistió.

Durante su discurso en la Asamblea, Castro exigió además, para normalizar relaciones, que se devuelva el territorio ocupado ilegalmente por la base de Guantánamo, que cesen las transmisiones ilegales de radio y televisión «y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre». Por su parte, Obama dijo al presidente cubano que las «reformas aumentarían el efecto» de los cambios adoptados por Washington para relajar el embargo a la isla y reafirmó su «compromiso» con lograr que el Gobierno cubano «haga un mejor trabajo» en la protección de los derechos humanos de sus ciudadanos. Desde el anuncio en diciembre del inicio del proceso para la normalización bilateral, Obama ha pedido sin éxito al Congreso de EEUU, controlado por la oposición republicana, el levantamiento del embargo. Como viene haciendo desde hace más de dos décadas, Cuba tiene previsto someter a votación el 27 de octubre una resolución en la Asamblea condenando el embargo. Habitualmente consigue un apoyo general y el rechazo de EEUU, pero en esta ocasión Washington aún no ha decidido su postura y, por primera vez, estudia abstenerse, oponiéndose a su propio Congreso. Rodríguez subrayó además que ambas partes deben aprovechar el tiempo que le queda a Obama en la Casa Blanca.

Obama y Putin chocan de frente sobre Siria

Menos de 12 horas después de que mantuvieran su primera reunión en dos años, y un día después de que reiteraran sus divergencias sobre la cuestión siria, los presidentes de EEUU y de Rusia escenificaron un choque frontal. Barack Obama inauguró la «cumbre antiterrorista» que había convocado el mismo día sentenciando tajante que «para vencer al Estado Islámico en Siria se necesita un nuevo dirigente» y añadiendo que «todos nuestros esfuerzos militares no serán suficientes». Obama, que reiteró su disposición a trabajar con Rusia e Irán, insistió en su tesis de la necesidad de afrontar las condiciones «que han permitido medrar al ISIS», y citó concretamente la guerra civil, los conflictos religiosos y el mal gobierno.

Paralelamente, Rusia, que había sido invitada a la cumbre –no así Irán– declinó la invitación. El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Tchurkin, criticó la convocatoria de EEUU a 104 países y un centenar de organizaciones regionales con el objetivo de revitalizar su fracasada coalición contra el ISIS que Washington forjó hace un año.

Tchurkin acusó a EEUU de falta de respecto a la ONU al convocar esa cumbre paralela. «Los americanos no serían americanos si no buscaran demostrar su papel dirigente(...) Incluso en la sede de la ONU, demuestran que es Obama quien manda. Una verdadera pena», sentenció el embajador ruso.

Horas antes, y tras la reunión bilateral, Putin no había ocultado su satisfacción al ser reconocido como un actor imprescindible ante la crisis siria y, magnánimo, definió el encuentro con Obama como «constructivo y asombrosamente abierto». Un responsable de la Administración estadounidense coincidió en calificar el encuentro de «constructivo».

Tanto el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, como el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, se mostraron optimistas y constataron avances en las negociaciones.

La convocatoria por parte de Obama de la coalición ad hoc de 60 países que creó hace un año habría sido interpretada negativamente por Moscú, que apuesta por una coalición internacional avalada por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU y que, mientras tanto, ha propuesto un grupo de contacto con participación de Rusia, EEUU y las potencias regionales (Irán, Arabia Saudí, Turquía y Egipto).

Antes de partir de regreso a Moscú, Putin no descartó bombardear objetivos del ISIS, pero negó que tenga planes para enviar tropas a combatir a Siria. Finalmente, el presidente ruso advirtió a Obama y a Hollande que no les corresponde decidir quién gobierna Siria.Dabid LAZKANOITURBURU