28 OCT. 2015 La AN estrecha el cerco sobre la familia Pujol B.Z. BARCELONA Agentes de la Policía española irrumpieron a primera hora de ayer en el domicilio del expresident Jordi Pujol, donde esperaban, convenientemente advertidas, varias cámaras de televisión. La imagen se convirtió en una de las estampas del día, aunque los agentes apenas se llevaron una caja de la casa del president caído en desgracia. De hecho, el objetivo de la operación de ayer, ordenada por el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata eran tres de sus hijos: Jordi, Josep y Pere. El primero lleva tres años siendo investigado por la justicia y está imputado por blanqueo de capitales y fraude fiscal. Los otros dos fueron imputados ayer también por blanqueo de capitales y tendrán que declarar ante De la Mata el próximo 13 de noviembre. De esta manera, el juez trata de vincular y concentrar las dos principales investigaciones que acechan al clan Pujol: por un lado, la que tiene como pieza central al primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, al que se acusa de cobrar fortunas a cambio de adjudicaciones (se definió como «dinamizador económico» en su declaración ante el Parlament). Por otro, la que investiga la fortuna del clan Pujol escondida en Andorra. Según la versión oficial, la documentación entregada finalmente por el banco andorrano AndBank a la Justicia española es la que llevó ayer a la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía a movilizar a 200 agentes y efectuar un total de 15 registros de propiedades de los Pujol y de empresarios amigos. Unos registros que, según denunció el abogado y concejal de Barcelona en Comú Jaume Asens, parte de la acusación popular contra los Pujol, el juez denegó hace apenas dos meses, lo cual extiende una sombra de sospecha sobre la intencionalidad política de la operación. CONTEXTOLos registros se produjeron tras tres años de investigación y después de que, según señaló ayer el abogado Jaume Asens, el juez denegase hace apenas dos meses su petición de registros a la familia Pujol.