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Obama pide una reflexión social sobre la posesión de armas tras el último tiroteo

Tras la muerte el miércoles de 14 personas en un centro para discapacitados en San Bernardino, el presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que la sociedad estadounidense debe reflexionar y tomar medidas para que deje de ser «demasiado fácil» llevar a cabo un tiroteo. No descartó que lo ocurrido fuera un «acto terrorista».


«Tenemos que reflexionar sobre nosotros mismos como sociedad, para dar pasos básicos que hagan que sea más difícil, no imposible, pero más difícil, que los individuos consigan acceso a armas de fuego», resaltó el presidente estadounidense, Barack Obama, tras reunirse con el Consejo de Seguridad Nacional en la Casa Blanca.

«Todos nosotros, incluido el poder legislativo, tenemos que ver qué podemos hacer para que esos individuos que deciden hacer daño lo tengan más difícil, porque ahora mismo, es demasiado fácil», añadió a modo de crítica.

Lamentó, en ese sentido, «la prevalencia de este tipo de tiroteos masivos. No podemos dejar que solo nuestros profesionales lidien con los problemas de este tipo de asesinatos horribles. Todos nosotros tenemos una función que desempeñar».

Sobre los motivos del tiroteo, en el que murieron 14 personas y otras 17 resultaron heridas, Obama consideró «posible» que fuera un «acto terrorista».

«Es posible que estuviera relacionado con el terrorismo, pero aún no lo sabemos. Es posible que estuviera relacionado con el lugar de trabajo. No sabemos todavía por qué ocurrió este terrible suceso», insistió.

«Lo que puedo prometer es que vamos a llegar hasta el fondo de esto», remarcó, aunque reconoció que «es posible que lleve algo de tiempo».

Los dos presuntos autores abatidos por la Policía fueron identificados como Syed Farook, de 28 años y nacionalidad estadounidense, y su esposa Tashfeen Malik, de 27 años y nacida en Pakistán. Ambos dejaron a su hija de seis meses con su abuela en Redlands, localidad próxima a San Bernardino antes del ataque. Farook llevaba cinco años trabajando en el Departamento de Salud del condado de San Bernardino.

El miércoles acudió a la fiesta de Navidad que el condado organizó para sus trabajadores en el Centro Regional Inland.