GARA Euskal Herriko egunkaria
JO PUNTUA

Jorge y Marcelo la simpar pareja


Mientras la generalidad de los creyentes dirigen sus plegarias a Dios sin muchas expectativas de respuesta; en el caso del ministro de Interior, es al revés, es el mismo Dios el que le habla a él, como relatara hace algunos años en una revista católica.

Ahora, por si fuera poco lo anterior, nos enteramos por él mismo en una entrevista, que tiene un ángel custodio, uno de la guarda que, ejerciendo de gorrilla alado, le ayuda a aparcar el coche. Y, además, se llama Marcelo. Imagino que, al igual que su admirado Aznar, en la intimidad catalana le llamará Marcel.

A ver Jorge, –reconviene al ministro al tiempo que el extremo del ala derecha describe una repetitiva circunferencia–, yo te aviso, dale todo, dale todo, tooodo, más, más, mááás, máááás, vale, vale, –ahora el ala izquierda golpea suave pero con firmeza el capó–; ahora vuelve despacio y hacia delante, despacio, despacio, endereza, endereza… ya. Ves, Jorge, parecía que no entraba pero al final… hasta el fondo. A preguntas de la entrevistadora aclara que su hijo no es homosexual y que si lo fuera y se casara con otro hombre se llevaría un disgusto grande pero seguiría ejerciendo de padre con él. Vamos que lo querría aún más que si fuese normal.

Se declara estudioso de la Teología de la Historia (sic) que dice ser «la disciplina que entiende a Dios como Señor de la Cronología y de la Historia: por tanto, nada de lo que suceda es casual, ¡todo responde al plan de Dios!».

Así que la Ley Mordaza, la dispersión de los presos, el mantenerlos encerrados en duras condiciones carcelarias a los que están con graves enfermedades dificultando sus tratamientos, los negros balaceados en Ceuta, sus carnes desgarradas por las cuchillas de la valla, su entrevista con Rato, su constante bilis y resabios franquistas, las medallas a las vírgenes varias… Todo responde al plan B del Dios que habla con Jorge.

Pues ¡sabéis lo que os digo?, queridos lectores con criterio… que ¡Mecagüen Dios! Y en todo lo que vuela, angelicos incluídos.