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FÚTBOL - SEGUNDA

El turrón duro puede con el blando

La pegada y experiencia de los jugadores del Alavés decide el partido a pesar de las buenas maneras de los del Bilbao Athletic.


ALAVÉS 3

BILBAO ATHLETIC 0


En el primer partido del año en Mendizorrotza, en plena Navidad, el turrón duro le ganó el debate al blando. El correoso Alavés, que ha dormido esta noche como líder en solitario, jugó como los equipos grandes, rocosos, no aportó demasiado brillo al espectáculo pero marcó los tres disparos que hizo entre los tres palos y se dedicó luego a vivir de las rentas. Al Bilbao Athletic le ocurrió lo contrario, dejó que el grande de la clase le diera dos tortazos en el primer cuarto de hora y después jugó noqueado el resto del encuentro.

Está visto que el equipo que entrena Bordalás se ha subido a la ola buena. Parece imparable en su pelea por optar al ascenso. En este contexto, entre que mantienen con seriedad el orden táctico y la presión –son algunos de sus fuertes–, que Juli y Toquero se bastan para volver locos a toda una línea defensiva y que el Bilbao Athletic era muy poco rival si un golpe de fortuna no le reconciliaba con el gol –lo que tampoco ocurrió ayer–, lograron una victoria cómoda.

El conjunto albiazul, con una plantilla con mucho oficio, empezó apretando arriba, sabedores de que todos los minutos de un partido valen lo mismo. Así, para cuando el Bilbao Athletic se quiso dar cuenta ya iba perdiendo 1-0. Los locales llegaron en varias ocasiones al área y en una de ellas, Sergio Mora, libre del marcaje de los centrales, marcó de espuela de espaldas a la portería sorprendiendo a Remiro. En ese momento se dio cuenta el Athletic de lo que estaba en juego y empezó a espabilar. Pero otra jugada de veteranos con una saque rápido de una falta y la materialización perfecta de Juli puso el 2-0 en el marcador y dejaba sentenciado el encuentro, salvo milagro.

Entonces llegó ese momento en el que no está claro si un equipo se echa atrás por voluntad propia o por la presión del rival. Los rojiblancos estiraron sus líneas y se acercaron más a la portería local, aunque sin meter miedo al meta Pacheco.

En la segunda parte, ya con el Bilbao Athletic con la iniciativa, Ziganda quitó a Unai López e Iru y metió a Undabarrera y Seguín para dar una nueva vuelta de tuerca al centro del campo, pero en esto que llegó el penalti sobre el recién salido Llamas –de esos de los que se dice que si no lo pitan no pasa nada– y ahí terminó lo que se daba.

Un partido «cómodo» para Bordalás, pero «no fácil»

Pepe Bordalás compareció tras el encuentro sonriente y explicó su satisfacción en que «lo más importante era empezar el año con victoria y mantener la dinámica de buenos resultados tras el parón».

Sobre el desarrollo del encuentro dijo que fue un partido «cómodo» para su equipo, pero «no fácil» y lo justificó relatando que «hasta el 2-0 jugamos muy bien, buscando el gol y la victoria y controlando el juego, pero luego les dimos demasiado campo, aunque no llegamos a sufrir».

Por su parte, Cuco Ziganda no puso paños calientes a su equipo. Reconoció que el resultado fue «justo» y, cuando se le preguntó por la actuación del árbitro –en relación a que el penalti pudo ser riguroso–, declaró que «él estuvo bien, los que no lo estuvimos fuimos nosotros». En este sentido, señaló que concedieron «demasiado fácil los dos primeros goles» y luego se les hizo «demasiado cuesta arriba».GARA