23 ENE. 2016 CRÍTICA «The End of the Tour» La soledad dentro del más interconectado de los mundos Mikel INSAUSTI Es la mejor película del cineasta independiente James Ponsoldt, y la que le ha dado el empujón definitivo a Hollywood, donde va a rodar una adaptación de la novela distópica de Dave Eggers “The Circle”, que protagonizarán Tom Hanks y Emma Watson. Si nos fijamos en sus tres anteriores trabajos “Asignatura pendiente” (2006), “Tocando fondo” (2012) y “Aquí y ahora” (2013), este treintañero de Georgia destaca por su inclinación hacia el estudio de personajes, algo de lo que debe de sentirse orgulloso su maestro Donald Margulies, y es que el premiado dramaturgo no dudó en elegirle como el encargado de poner en escena su adaptación del libro periodístico de David Lipsky en que se basa “The End of the Tour”. De la perfecta conexión entre el brillante guion de Margulies y la arriesgada realización de Ponsoldt nace una de las más recomendables películas de conversaciones que se hayan hecho, pues no dejará insatisfecho a ningún amante del cine discursivo. La pareja creadora de esta obra que a nivel externo utiliza la dinámica de una “road movie”, reivindica el diálogo como el medio más introspectivo para desentrañar la naturaleza de las personas. La entrevista periodística cuanto está bien hecha, cuando es sincera, no cabe duda de que cumple con creces esa función. El entrevistador y el entrevistado logran romper la barrera de la egolatría profesional, el uno porque aspira a hacer el reportaje de su vida y el otro porque se encuentra en plena gira de presentación del libro que lo ha consagrado, y el punto de encuentro para la espontánea y ocasional amistad de los cinco días que comparten es el de sus respectivas soledades. El actor cómico Jason Segel sorprende con una profunda caracterización como el escritor suicida David Foster Wallace, al mostrar las inseguridades derivadas de su mala relación intima con el éxito público, optando por el aislamiento.