26 ENE. 2016 EIBAR Hasta luego con aroma a adiós Con un contrato que se renovará automáticamente en caso de que el Eibar logre la permanencia, Mikel Arruabarrena regresará en juniode su cesión en Huesca. Pero el propio futbolista reconoce que ve muy difícil volver a defender la camiseta azulgrana. Amaia U. LASAGABASTER Acaba una etapa. Mikel Arruabarrena llegó ayer a Huesca para ponerse a las órdenes de José Antonio Anquela. Quedan atrás siete años con la camiseta del Eibar, con el que seguirá vinculado en junio –en caso de permanencia su contrato se renovará automáticamente hasta 2017– pero al que difícilmente regresará. Es un hasta luego con aroma a adiós. Lo reconoce el propio delantero, que desde la llegada de José Luis Mendilibar al banquillo ha perdido todo el protagonismo del que disfrutó en temporadas anteriores. «Ahora mismo lo veo muy complicado. El entrenador está haciendo un papelón, la plantilla está haciendo un papelón y, siendo realista, si este año no ha contado conmigo para nada, veo muy complicado que lo haga el que viene –aseguró, en declaraciones a Radio Marca Eibar–. Tengo contrato, volveré e intentaré hacerlo lo mejor posible para tener una oportunidad pero lo veo complicado porque si el equipo se salva, entrará otro montón de dinero y el equipo será más competitivo todavía. Hay que ser realista, no me voy a engañar, si esta temporada no he jugado, la temporada que viene será más complicado todavía». Admite, en este sentido, Arruabarrena que el salto de calidad en la plantilla ya se ha notado este año, multiplicando la competencia. Pero lamenta no haber disfrutado de más oportunidades, lo que le ha llevado a vivir «los seis peores meses desde que estoy en Eibar. Antes podía ser criticado, porque había expectativas, no rendía al nivel que se esperaba y era criticado. Pero domingo a domingo tenía la oportunidad de poder cambiar la opinión de la gente. Ahora mismo no tenía esa oportunidad, jugué algunos minutos los dos primeros partidos y a partir de ahí Mikel no ha existido». «El equipo está haciendo un temporadón –insistió–, la plantilla ha mejorado terriblemente, el Eibar es mucho más competitivo y tiene mucho mejor equipo que el año pasado. Y entrar en el equipo cuesta muchísimo». Apenas lo ha hecho en seis ocasiones el tolosarra, que en total ha completado 57 minutos. Con gol incluido, nada más saltar al terreno de juego en la primera jornada en Granada, lo que invitaba a pensar en una temporada más amable para Arruabarrena. Pero la realidad ha sido muy diferente para el jugador, cuyo nombre ha desaparecido incluso de las convocatorias. Enrich y Bastón no admiten rival cuando Mendilibar apuesta por alinear dos delanteros y en la media punta, el puesto en el que siempre se ha sentido más cómodo, Verdi le ha tomado la delantera. Un panorama que además se ha oscurecido con la llegada de Jota. Un inicio complicado No siempre ha sido así, aunque Arruabarrena ya ha pasado otras etapas complicadas en Eibar. Desde su inicio. Porque llegó a Ipurua en enero de 2009, procedente del Legia de Varsovia, con el equipo asomándose al abismo. Los azulgranas, de hecho, acabaron descendiendo a Segunda B esa temporada, en la que nada salió bien. Tampoco para el tolosarra, al que una fractura de cúbito y posteriormente una de costilla apenas le permitieron jugar. No fue una gran carta de presentación pero se convirtió en el inicio de una larga, y fructífera, relación. El jugador costeó su desvinculación del Legia y el Eibar le correspondió con el contrato más largo firmado hasta entonces por el club armero. Cuatro temporadas que, contra todo pronóstico, se consumieron en Segunda B. Y con altibajos para el delantero que, siempre criticado por parte de la grada, incluso tuvo que salir en busca de aire fresco. Permaneció un año en Leganés, también en Segunda B, y curiosamente fue su curso más fructífero. Anotó 21 goles y regresó a casa para protagonizar la mejor etapa en la historia del Eibar. Protagonizarla como actor principal porque a partir de ese momento fue un jugador indiscutible, tanto para Javier Mandiola como para Gaizka Garitano. Con el eibarrés vivió su enésimo play-off frustrado; con el vizcaino, alcanzó la gloria. En el último curso en Segunda B lo jugó prácticamente todo y marcó 16 goles, incluyendo el penalti transformado en San Mamés que permitió al Eibar superar al Athletic en Copa. Nada cambió en Segunda A: titular indiscutible, siete goles, otro final feliz y una grada ya totalmente, o casi, entregada al tolosarra. Agridulce fue el cierre de esa etapa. Arruabarrena también lo jugó todo en Primera, fue el máximo goleador del equipo en su debut en la categoría –Borja Bastón acaba de arrebatarle esa marca– y sufrió en primera línea el disgusto del descenso. Fue el prólogo de otro fin de ciclo, el que se produce ahora con su marcha al Huesca. En principio hasta junio pero probablemente definitivo. Xabi, Capa y Dani García, últimos supervivientes de Segunda B Con la marcha de Mikel Arruabarrena, ya solo tres jugadores de los que ascendieron a Segunda A permanecen en el Eibar: Xabi, Capa y Dani García. Con suerte dispar. Capa y Dani son dos jugadores con peso en los planes de su entrenador, no en vano se cuentan entre los futbolistas que más minutos han disputado. A Xabi, por el contrario, le está tocando seguir la temporada desde el banquillo. En las mismas se encuentra Lillo, que llegó en Segunda A y también ha perdido todo su protagonismo. A.U.L. RAMIS El central, que se retiró al cuarto de hora de juego en el derbi, sufre una rotura en los isquiotibiales que le mantendrá unas dos semanas de baja. LAS PALMAS El encuentro correspondiente a la 26ª jornada de Liga, que enfrentará a Eibar y Las Palmas en Ipurua, se disputará el viernes 26 de febrero a las 20.30.