12 FEB. 2016 Hollande abre su Gobierno a los ecologistas y repesca a Ayrault El nuevo Gobierno anunciado ayer por François Hollande repesca al antiguo primer ministro Jean-Marc Ayrault como jefe de la diplomacia y abre la puerta a los ecologistas, un cambio realizado con miras a las elecciones presidenciales de 2017. GARA PARÍS El presidente francés, el socialista François Hollande, muy impopular según los últimos sondeos, anunció ayer una remodelación de su Gabinete, en la que destacó el nombramiento de su ex primer ministro Jean Marc Ayrault a la cabeza de la cartera de Relaciones Exteriores, una remodelación realizada con la mirada puesta en los comicios presidenciales de 2017 y que incluye a los ecologistas. Finalmente seis nuevas caras entran en el Ejecutivo y cuatro lo abandonan. El jefe del Estado, con unos índices muy bajos de popularidad y criticado dentro de su propio partido por sus medidas económicas y de seguridad, necesita un impulso si quiere poder presentarse de nuevo en 2017. Y es consciente de que solo la unión de fuerzas socialdemócratas y de izquierda tras su eventual candidatura le permitirá ir a una segunda vuelta. Ayrault salió del Ejecutivo por la puerta de atrás en 2014 entre bajas cotas de popularidad y su nombramiento se inscribe en una tradición no escrita de designar en la cartera de Exteriores a antiguos jefes de Gobierno, como ya lo fue el propio Laurent Fabius, su predecesor, en la década de 1980. Con el objetivo de ampliar su base política, Hollande ha llevado de vuelta al Gobierno a los ecologistas, que habían dejado el Ejecutivo en 2014 cuando Manuel Valls fue nombrado primer ministro. La hasta ayer secretaria general del Partido Ecologista Verde (EELV), Emmanuelle Cosse, aceptó volver al gobierno y fue nombrada ministra de Vivienda. Los parlamentarios disidentes de su partido Barbara Pompili y Jean Vincent Placé, que dejaron la formación en otoño al considerar que esta se había ridiculizado, fueron nombrados secretarios de Estado. Su entrada en el Gobierno amenaza con profundizar la fisura existente en los Verdes, pilotados por Cecile Duflot (ministra de Vivienda con Ayrault), fiera opositora de las políticas de Hollande. El presidente tendió también la mano a otro aliado, más incondicional, el líder del Partido Radical de Izquierda, Jean-Michel Baylet, quien se hará cargo de Ordenación Territorial. Una despedida con reproches a Washington La salida del Gobierno el miércoles del jefe de la diplomacia francesa, Laurent Fabius, para presidir el Consejo Constitucional fue el primer cambio de una remodelación que Hollande llevaba meses preparando. Ese día, Fabius se libró de tapujos para, ante la Asamblea francesa, reprochar a EEUU su falta de compromiso y tibieza en su oposición al régimen sirio, lo que consideró han aprovechado Rusia e Irán para reforzar el liderazgo de Bashar al-Assad. «Hay una brutalidad aterradora del régimen (...) y cito a los responsables por su nombre: hay complicidad por parte de Rusia y de Irán», lanzó antes de agregar que «hay ambigüedades, incluso entre los actores de la coalición», sin alusiones explícitas, aunque poco antes había dicho a la prensa que no tiene la sensación de que haya «un compromiso muy fuerte» por parte del «principal piloto de la coalición». «Están las palabras, pero las acciones son otro asunto», dijo en una clara alusión a Washington, aliado de París en los ataques al ISIS en Siria.GARA REBELDESA pesar de tender la mano a nuevos socios, el Gobierno mantiene su perfil centrista y cierra la puerta a los representantes de la facción «rebelde» del Partido Socialista, que han ido dejando el Gobierno.