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EIBAR

Prohibido quedarse atrás

El Eibar quiere dar continuidad a su reacción enBalaídos. Allí le espera un rival directo y con similarespíritu ofensivo. José Luis Mendilibar pierde a DaniGarcía pero recupera a David Juncà.


Hay infinidad de partidos con más cartel. Pero no demasiados que, sobre el papel, prometan tanto como el choque que enfrentará esta noche a Celta y Eibar en Balaídos. Enemigos acérrimos de la especulación, siempre con la portería contraria en mente, el estilo y la trayectoria de gallegos y vascos promete espectáculo.

Más aún cuando el decorado –ambas escuadras se han acomodado en la zona noble de la clasificación, que no han abandonado desde que arrancó la temporada– y el guión –se trata de un duelo directo, con solo un punto de distancia entre la sexta plaza del Eibar y la octava del Celta– están a la altura de los protagonistas. También por eso, el de Balaídos puede ser un encuentro determinante para los azulgranas. No tanto, por suerte, si tropiezan, porque una derrota les mantendría con la permanencia a tiro y todas las opciones abiertas; pero sí en caso de que den continuidad al triunfo de la semana pasada frente al Levante. Aunque los cautelosos podrían seguir aferrándose a las matemáticas, y por extensión al discurso tradicional, los más resueltos podrían variarlo, de cara a los tres últimos meses de competición, sin el más mínimo reparo. El propio José Luis Mendilibar reconoce que el primer, y principal, objetivo de su equipo está prácticamente cumplido, aunque «todavía falta ganar uno o dos partidos», así que hasta entonces prefiere seguir hablando de la permanencia y del «partido a partido». «Vamos a pensar en el Celta –subraya el técnico–, en intentar ganar este partido para acercarnos más, sin preocuparnos demasiado de lo que viene después».

Ritmo, intensidad, ambición

En ganar a un rival que, indudablemente, no solo le parece un buen equipo, sino que además le gusta. «Es un equipo diferente de los demás de Primera –asegura–. Tiene su juego, hace muchos uno contra unos, va mucho arriba y tiene mucha intensidad. Le gusta tener mucha gente por delante del balón y por eso sus partidos normalmente suelen ser arriba y abajo, con mucho ritmo... Me gusta porque tienen mucha intensidad y normalmente miran hacia arriba».

Gustarle sí, pero ¿le conviene al Eibar un rival con características tan parecidas a las suyas y tan diferentes de casi todos los equipos a los que se enfrenta? «No sé. Piensas que si estás bien puesto les puedes hacer mucho daño porque les desorganizas. Pero ellos también de desorganizan a tí. Meten mucha gente en el área y tú también tienes que hacerlo para defenderte y al final te acaban metiendo en tu parcela», explica. Lo que provoca, por un lado, que aumente el peligro en el área propia, aunque solo sea por una cuestión de constancia, y que se complique la respuesta en el área rival. «Quieres jugar con líneas juntas pero te hacen meter mucha gente en línea defensiva y eso hace que te cueste más llegar arriba –admite Mendilibar–, que tengas que hacer mucho esfuerzo o desplazamientos de setenta u ochenta metros».

Así que, como cualquier planteamiento tiene sus pros y sobre todo sus contras, los azulgranas se mantendrán en sus trece, vistos los buenos resultados. «Hay que ser atrevidos, creer en lo que haces y –reconoce– que te salga bien desde el principio. Porque si no te sale al principio, te entra el miedo y te echa atrás. Pero tenemos que ser valientes. Vamos con la intención de estar en su campo». Una mentalidad ofensiva que, sobre el papel, debería deparar un encuentro atractivo para el espectador. «Creo que sí. Los dos equipos queremos jugar en campo contrario, así que lo normal es que haya movimiento en las áreas. Luego que se generen ocasiones y goles, depende del acierto de los futbolistas, pero si vas con esa vocación y estás cerca del área, hay más posibilidades de que se produzcan».

Eduardo Berizzo, por su parte, aboga por la «paciencia» ante un rival «peligroso», aunque eso no quiere decir que su equipo vaya a quedarse atrás, algo prohibido esta noche, sino a intentar «tener mucha posesión en campo rival y no exponernos a perder el balón y facilitar su juego de ataque». Su objetivo, evidente: «El Eibar está por encima de nosotros y eso nos obliga a vencerle», subraya.

 

Una buena oportunidad para Radosevic

Las bajas siguen mediatizando las decisiones de José Luis Mendilibar, que incluso ha tenido que tirar de Iñigo Barrenetxea para completar una lista con 18 de jugadores. Esta vez recupera a David Juncà pero pierde al sancionado Dani García.

La ausencia del guipuzcoano puede abrir las puertas de la titularidad a Josip Radosevic. El jugador, cedido por el Nápoles en el pasado mercado invernal, debutó nada más llegar, aunque fuera apenas para saltar al césped del Calderón en el descuento. La semana pasada ante el Levante ya fue un cuarto de hora y hoy podría actuar de inicio, sobre todo si Mendilibar –con buenas palabras para el croata tras el choque frente a los granotas – quiere dotar de mayor contundencia defensiva al centro del campo. La otra opción, por la que posiblemente se decantará el zaldibartarra vistos los precedentes, pasa por retrasar la posición de Adrián para que acompañe a Gonzalo Escalante.

De esta forma, además, el equipo regresaría al sistema con dos puntas sin tener que sacrificar al medio madrileño, lo que supondría el regreso de Enrich al once.

La otra gran incógnita pasa por el lateral zurdo. Hasta ahora, el orden de preferencia de Mendilibar en esa demarcación ha quedado muy claro –Luna, Juncà, Lillo – pero la buena actuación del versátil defensa alicantino frente al Levante debería encarecer el regreso de Juncà.A.U.L.