17 MAR. 2016 DE REOJO «Ninot» Raimundo Fitero Lo que se da no se quita. Y ahí está Rita, la única Rita, la cantaora, la trincaora, la del caloret, la de la desfachatez. Ella y sus bolsos, recién peinada de peluquería con su collar de perlas como pelotas de ping pong, que está aficionada a dar ruedas de prensa que considera es su defensa legal y no es otra cosa que su condena mediática, global, una manera de confundir a los palmeros con los allegados. El vestuario con el que ha aparecido a su rueda de prensa para intentar exculparse y echar mierda a diestra y siniestra, es un compendio de su ideología, la estética convertida en una evidente presunción de culpabilidad. Rita Barberá es un icono de la corrupción de la banda de Rajoy en Valencia, de la falta de escrúpulos políticos, con una capacidad para mentir y hacer relatos inverosímiles para intentar huir de cualquier rasgo de dignidad como para asumir alguna responsabilidad política, porque las judiciales ya le irán viniendo poco a poco, como a casi todos. Recuerda mucho a la táctica de Esperanza Aguirre, otra que tal baila, que se ha escudado en su acta de concejala mientras se van demoliendo a su alrededor todos sus castillos donde formó su banda propia que actuaba en paralelo a la general. Pero las comparecencias ante la prensa de Rita Barberá en los últimos días han superado cualquier expectativa, no se puede ser más burda, más faltona, más sobrada. Tanto, tanto, que hasta en su partido han reaccionado y le han abierto un expediente. Es decir, que se le ha acabado una de sus coartadas. Es insostenible su postura ante todo lo que se va conociendo del sumario donde están imputados todos los concejales del ayuntamiento que ella dirigía. Una trama muy organizada, que se creían en la impunidad que le prometía el nombramiento de jueces. Hoy es un ninot esperando la nit de foc.