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GIRO 2016

Un gigantón pilla el testigo de otro

El alemán André Greipel releva a su compatriota Marcel Kittel en el sprint, a la espera de la jornada de hoy, la primera con final en alto.


«Después del trabajo de mis compañeros, me vi bien colocado y con buenas piernas, y me dije: ‘no la cagues ahora’. Logré abrir unos metros y creo que hice un gran sprint», dijo pletórico el alemán André Greipel, del Lotto Soudal, un corpulento armario de 1,84 metros que ha relevado en la velocidad en este Giro a su compatriota Marcel Kittel y sus rotundos 1,89 metros de humanidad.

Greipel se impuso en la quinta etapa entre Praia a Mare y Benevento, de 233 kilómetros, por delante del francés Arnaud Demare (Française) y del italiano Sonny Colbrelli (Bardiani), y en la que el holandés Tom Dumoulin (Giant) logró retener la maglia rosa de líder.

La nota positiva del día para los corredores vascos la puso el protagonismo de Amets Txurruka (Orica), integrante de la larga escapada de cuatro corredores que concluyó a 7 kilómetros de meta. La parte negativa fue el abandono de Omar Fraile (Dimension Data) que tuvo que bajarse de la bici en el avituallamiento, incapaz de superar las consecuencias de una caída.

Amets Txurruka, animado

Txurruka (Orica) fue uno de los animadores del día al entrar en la fuga que removió la segunda etapa más larga de este Giro junto a los rusos Brutt (Tinkoff) y Foliforov (Gazprom) y el italiano Oss (BMC), una aventura arriesgada en un recorrido rompepiernas, maratoniano, que tan solo daba tregua en los últimos 30 km de perfil llano. El pelotón no se puso nervioso a pesar de que el retraso alcanzó los 8 minutos, pero al poco tiempo el Etixx de Kittel estabilizó la renta en torno a los 3 minutos, el alemán no renunciaba a celebrar el día de su 28 cumpleaños.

Sin embargo, el esfuerzo por tirar abajo la escapada terminó pasando factura a Kittel en los últimos kilómetros, donde ya no pudo seguir el ritmo que ahora marcaban, sobre todo, los integrantes del Lotto Soudal en favor de Greipel. Éste se buscó luego la vida en la recta de meta, atacó de muy lejos, con potencia, inalcanzable para Demare y Colbrelli. Fue una exhibición espectacular del alemán. La cuarta de la temporada tras lograr dos en la Vuelta a Mallorca y una en la Vuelta a Turquía.

Ésta es su quinta victoria en un Giro, cifra que suma a otras 10 en el Tour y 4 en la Vuelta.

 

Omar Fraile se retira con lamentos sobre sus «tres meses de mala suerte»

A la altura del kilómetro 100 de la etapa, en la zona de avituallamiento, Omar Fraile (Dimension Data), tras hablar con el médico del equipo, echó el pie a tierra. La última hora había corrido sin fuerzas y prácticamente sin reflejos, después de toda una noche con fiebre y vómitos. Tampoco pudo desayunar y comenzó la etapa vacío. El malestar puede ser consecuencia de la fuerte caída que sufrió la víspera.

Al final de la jornada y antes de partir para casa, el corredor de Santurtzi, de 25 años y que se enfundó el primer maillot de la montaña del presente Giro, no hacía más que lamentarse. «Son tres meses de mala suerte. El que me ha puesto dos velas negras ya las puede apagar. Ya ha cumplido. Espero que las cosas mejoren y esto sea un punto aparte. Ahora estaré una semana recuperando bien el cuerpo y la mente para empezar a entrenar con más ganas y buscar nuevos objetivos, porque esto tiene que cambiar, no puede ser todo el año igual».

En su primer año en el equipo surafricano, Fraile tuvo que abandonar la Volta a Catalunya por una otitis y una gripe y no pudo terminar la Itzulia cuando, una vez superadas tres caídas, se dio otro batacazo en la última etapa. Ahora, a pensar en Dauphiné, Polonia, Clásica de Donostia, Burgos y Vuelta a España. «Es un buen calendario y hay que aprovecharlo».GARA