10 JUN. 2016 ALBERT Otro de los cuentos de Ole Lund Kirkegaard Mikel INSAUSTI Las adaptaciones de los cuentos de Ole Lund Kirkegaard son muy apreciadas en Dinamarca, donde varias generaciones de niños y niñas han crecido con la literatura infantil de este malogrado autor. Presentaba siempre personajes muy carismáticos, con madera de antihéroe, porque a pesar de tratarse casi siempre de criaturas aparentemente marginales, el hecho de protagonizar aventuras imaginativas ayudaba a su integración, potenciado el lado más simpático y humorístico. Recientemente se han estrenado en nuestras salas, traducidos al euskara, “Orla Frosnapper” (2011), “Gummi T” (2012) y “Otto el rinoceronte” (2013). Los títulos mencionados han sido hechos en animación 3D con la misma técnica, al igual que “Albert”, de la que ya se ha estrenado una secuela en el mercado nórdico, también con éxito. De la mayoría ya existían versiones en los años 80, y en la década posterior se hizo una versión de “Albert” (1998) en imagen real. No ha pasado por lo tanto tiempo de la anterior adaptación de un cuento convertido actualmente en franquicia, habida cuenta de que está protagonizado por un pequeño susceptible de vivir un sinfín de aventuras dentro y fuera de su pueblecito llamado Kalleby. Nuestro protagonista responde al prototipo de crío revoltoso, a cuya torpeza incurable une una tendencia a meterse en líos y provocar mil y un desastres a su paso. Su aspecto lo dice todo, con sus grandes gafas de aumento y una sicología identificable con lo que hoy se diagnostica como déficit de atención o hiperactividad. Albert pone a todos los vecinos y vecinas en su contra cuando con su bici choca con el monumento a un ilustre ciudadano local, que fue un pionero capitán de globo aéreo. Su reacción será la de partir de expedición, prometiendo que volverá a su localidad natal convertido en un héroe de la navegación aerostática, después de recorrer el mundo.