10 DIC. 2016 Trabajadores de Faurecia rechazan el cierre después de fin de año GARA IRUÑEA La decisión de las multinacionales Faurecia y Lear de cerrar la planta de Burlata el 31 de diciembre pese a que, en opinión del comité de empresa, ha habido un cambio «sustancial» de las razones que llevaron al acuerdo de cierre, ha llevado a los trabajadores a presentar una demanda. Al mismo tiempo, el comité de empresa solicitó al Gobierno de Nafarroa que «siga insistiendo con toda su capacidad negociadora» ante unas multinacionales «sin escrúpulos». A principios de 2015, esas compañías comunicaron su decisión de cesar la actividad de «manera inminente» ante la pérdida del nuevo modelo Volkswagen Polo, que se fabrica en el polígono de Landaben, en favor de su competidor Johnson Controls y con él la pérdida del 70% de la producción, con el consiguiente detrimento económico. Aplazar hasta junio Las negociaciones llevaron a la firma de un acuerdo según el cual continuaba la actividad hasta diciembre de 2016, ya que el cambio de modelo estaba previsto en esa fecha y el resto de producción se prolongaba en el tiempo, y aceptar una rebaja salarial del 8% para paliar posibles pérdidas económicas y así terminar los ejercicios de 2015 y 2016 «a cero». En este tiempo, sin embargo, los beneficios han sido de 576.000 euros en 2015 y en lo que va de año, hasta octubre, ascienden a 1,5 millones de euros, según el comité. Este subrayó que, además, Volkswagen ha decidido que la desaparición del actual Polo se va a producir a mediados de junio de 2017. En este contexto, los trabajadores piden que la extinción de los contratos se aplace al menos hasta esa fecha.