07 ENE. 2017 Una nueva masacre deja al menos 33 presos muertos en Brasil GARA boa vista Al menos 33 personas fueron halladas muertas ayer en una cárcel del estado brasileño de Roraima, en el norte del país, cuatro días después de que 56 reos murieran en un motín en una prisión de Manaos. El ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, dijo que la masacre se debió a un ajuste de cuentas interno de miembros del Primer Comando de la Capital (PCC) y que no es una venganza contra Família Do Norte por la matanza de primeros de mes en Manaos. La masacre ocurrió en la madrugada de ayer en la Penitenciaria Agrícola de Monte Cristo (Pamc), en Boa Vista, capital de Roraima, donde algunos reos decapitaron y desmembraron a otros internos y amontonaron sus cuerpos en los pasillos. En octubre, diez presos murieron durante un reyerta entre clanes rivales en la Pamc, la mayor de Roraima, y se separó a los internos según la banda a la que pertenecen. La de ayer es la tercera mayor matanza carcelaria en Brasil, tras la de 1992 en Sao Paulo –donde murieron 111 presos– y la de Manaos del pasado fin de semana. Las víctimas en prisiones en los primeros seis días de enero (95) son casi el 25% de las registradas en 2016 (unas 370). Los datos reflejan la crisis del sistema carcelario, con problemas de superpoblación, pésimas condiciones y enfrentamientos entre bandas rivales. Una «tragedia anunciada» para los expertos, que venían alertando de las consecuencias desastrosas que podía traer para el deficiente sistema penitenciario brasileño la guerra abierta entre el PCC y el Comando Vermelho, las dos organizaciones criminales más poderosas del país que rompieron su alianza en julio e luchan por el control del narcotráfico.