05 FEB. 2017 CRÍTICA «Melanie. The Girl With All the Gifts» ¿Quién puede matar a un zombie? Víctor ESQUIROL En un futuro distópico cualquiera (uno más), la Humanidad está a punto de ser barrida de la faz del planeta (una vez más). La razón: una terrible enfermedad (ídem) cuya propagación y efectos son igualmente irreversibles. Ante tales circunstancias, un grupo de militares y científicos lo apuesta todo a una última medida desesperada: una serie de brutales experimentos que nos harán replantear hasta qué punto el fin puede justificar los medios. Hasta aquí todo en orden, es decir, todo dentro de los esquemas más habituales del cine apocalíptico... solo que “Melanie. The Girl With All the Gifts”, que así se llama esta joyita, no se conforma con seguir el camino trazado anteriormente por otras tantas cintas de parecidas características. Después de haber triunfado en la televisión, Colm McCarthy firma su debut en la dirección de largos para la gran pantalla con una muy destacable película de género. De zombies hablamos, pero de los buenos. De aquellos que nos clavan en la butaca; que nos hacen saltar de ella y que, al final, nos obligan a reflexionar sobre todo lo que nos han mostrado. De entrañas hablamos ahora, pero también de cerebros. Manjares, ambos dos, para el no-muerto standard, pero también para el espectador que sepa apreciar los sabores más singulares. A ellos va dirigida esta película, delicatessen zombie que cuenta con uno de los arranques más potentes que haya visto el sub-género en los últimos años. Tan trepidante como estimulante. Una carta de presentación espectacular, cuyos efectos se prolongan hasta bien entrada una recta final en la que, ahora sí, el producto se libra más a los convencionalismos. No obstante, incluso cuando el atractivo de la propuesta se apaga más, brilla con luz propia la joven protagonista, Sennia Nanua, alumna más aventajada de la clase; nuevo talento a seguir de cerca. Pocas veces los zombies se habían mostrado tan gratificantes.