08 MAR. 2017 Los siete kurdos acogidos en Durango solicitarán asilo Las dos familias kurdas acogidas desde el jueves en Durango han decidido solicitar protección internacional, según informó ayer CEAR-Euskadi, que llamó a preservar su privacidad para tratar de lograr el asilo. GARA DURANGO Los siete kurdos, tres adultos y cuatro menores, que se encuentran acogidos en un piso municipal de Durango, formalizarán su petición de asilo en el Estado español con el asesoramiento de CEAR-Euskadi. Tras presentar la petición, según la ONG, el Gobierno español deberá pronunciarse al respecto en un plazo que oscila entre los seis meses y un año y medio, dependiendo de cada caso. Ante la decisión de las dos familias kurdas refugiadas en Durango de solicitar protección internacional, CEAR-Euskadi pidió ayer que se respete su privacidad, con el fin de garantizar su seguridad y la normalización de su proceso, e indicó que su caso será sometido a estudio para la concesión o denegación del asilo, que se deniega en siete de cada diez casos. En este sentido, hizo un llamamiento público para la preservación de la intimidad y la seguridad de las personas refugiadas, «que vienen huyendo de situaciones de riesgo, con especial celo cuando atañe a familias con menores». «Apelamos a la responsabilidad para no generar expectativas a las personas refugiadas que no pueden cumplirse, evitando que reciban versiones contradictorias de sus derechos y del funcionamiento del sistema de protección internacional», agregaron. Según apuntó esta organización, todas las personas que solicitan protección internacional en la CAV acceden, si así lo quieren, al sistema de acogida del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, quien tiene la competencia, y reciben otros recursos complementarios por parte de las administraciones vascas. En el año 2015 demandaron protección internacional en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa 163 personas procedentes de diferentes países, entre ellos, Ucrania, China y Venezuela. Esta cifra aumentó en 2016 por las personas que llegan por sus propios medios a falta de vías seguras, informó la ONG. «Debemos velar porque todas ellas reciban el mismo trato, independientemente de su origen y su forma de llegada», señaló, para apelar a la prudencia de todos los actores que se han interesado por su situación para que puedan tomar sus decisiones «de manera autónoma y con privacidad».