10 MAR. 2017 LAND OF MINE (BAJO LA ARENA) Bajo las heridas de la II Guerra Mundial V.E. E staba escrito que el nuevo film de Martin Zandvliet iba a hacer un buen papel en la carrera por los Óscar. Solo hacía falta ver unos pocos minutos de su metraje para darse cuenta de que a la Academia le iba a convencer esta crónica sobre uno de los capítulos de cierre más vergonzosos de la Segunda Guerra Mundial. Y es que la película es, para bien y para mal, de un academicismo total. Tanto en las formas como en el contenido. Todo nos llega de una manera estandarizada. Todo está diseñado para ser comprendido-por y emocionar-a cuanta más gente mejor. La historia (sobre un grupo de jóvenes soldados alemanes obligados a pagar por los pecados de sus adultos) es una mina emocional en potencia. El desarrollo de esta sigue al pie de la letra el manual escrito por tantos otros filmes sobre la penosa cicatrización de las heridas de guerra. El mecanismo funciona a la perfección... exactamente igual que sus precedentes. El déjà vu está servido. Normal que se saldara todo en una nominación en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa... y en otro fichaje para la factoría de sueños. Zandvliet, con nuevo proyecto en Hollywood confirmado, ya figura en el largo historial del brain drain yankee. Estaba escrito en la arena.