28 ENE. 2018 OSASUNA La gran batalla pirenaica El mejor visitante se enfrenta al mejor local, ya que el Huesca no pierde en El Alcoraz desde hace un año. Natxo MATXIN Osasuna visita al líder en lo que será una auténtica prueba de fuego para medir el momento actual de la escuadra rojilla y su candidatura al ascenso. Reconocía Diego Martínez en la previa que una victoria en El Alcoraz sería una «inyección de confianza muy buena», pero lograrla será harto complicado, pues el Huesca no pierde en su feudo desde hace un año. Si alguien puede hacerlo, ese es el conjunto navarro, por su vitola de mejor visitante de la categoría y porque tiene calidad suficiente y pólvora arriba como para darle un serio disgusto a su rival. Para ello, el equipo tendrá que ofrecer su cara más sólida, la que mostró entre las jornadas cuarta y decimocuarta, periodo en el que permaneció invicto en el torneo liguero. Llega el cuadro encarnado a la contienda inmerso en una racha de cuatro triunfos en cinco jornadas –el único borrón fue la derrota a domicilio con el Nàstic–, pero es que los anfitriones también se encuentran en un momento dulce, acumulando siete compromisos seguidos sin conocer un tropiezo. Con esos números, ambos púgiles deberían ofrecer a priori un combate espectacular, pero el respeto mutuo a buen seguro que también pesará, conscientes de que quien golpee primero tendrá mucho ganado. Lo cierto es que los precedentes de un partido de estas características son más bien escasos, dado que el club oscense casi siempre ha navegado por Segunda B. Dos derrotas coperas en la década de los setenta y el triunfo por 0-1 en el único enfrentamiento liguero de hace dos años, con gol de Kodro, es el bagaje particular de los rojillos en El Alcoraz. Se mantendrá el 3-4-3 Si no se producen cambios de última hora, Diego Martínez volverá a poner en liza el 3-4-3 que ha venido manteniendo en los últimos encuentros, un dibujo táctico valiente, con predisposición a disponer de la pelota y apretar al contrario lo máximo posible. Su eficacia dependerá precisamente de manejar el cuero, ser certeros en las combinaciones y abrir mucho el campo para cansar al rival. Si no se lleva la iniciativa, esa disposición sobre el campo puede ser el peor de los enemigos de los rojillos, que saltarán al césped con solo cuatro futbolistas con claro perfil defensivo. La apuesta, sin duda, es importante para un hasta ahora inmaculado escenario y habrá que confiar en que al final no se torne temeraria y haya que lamentarla. En todo caso, este equipo se ha configurado para dar la talla en partidos de este calibre, luego habrá que darle un voto de confianza a su rendimiento. Xisco no supera sus molestias y se cae de la convocatoria a última hora Xisco finalmente no entró en la convocatoria para Huesca, al entender el técnico rojillo, Diego Martínez, que no se encontraba totalmente recuperado de las molestias musculares que no le habían permitido entrenar con normalidad entre semana y que le llevaron a someterse a unas pruebas médicas el jueves. Sin embargo, tras ser examinado por los galenos, se determinó que el delantero mallorquín no sufría ningún tipo de rotura, con lo que parecía podía ser de la partida en El Alcoraz. Finalmente, el jugador se ha quedado en Iruñea para no generar males mayores y porque la nómica de atacantes es más que prolija. Con seis dianas, Xisco es el máximo artillero rojillo en la competición de la regularidad, si bien ya lleva cinco jornadas seguidas sin ver puerta, aunque lo que no se le puede negar es el enorme trabajo que aporta sobre el verde. En todo caso, en el último encuentro frente a la Cultural, el ariete perdió su condición de titular y ahora este contratiempo físico no le va a ayudar a recuperarla de forma inmediata. Tampoco ha empezado con buen pie Rober Ibáñez, en su caso con una rotura en el bíceps derecho, que le va a obligar a permanecer en el dique seco durante por lo menos dos semanas. En el caso del Huesca, sus novedades tienen la forma de fichajes invernales. Además de la cesión de Moi Gómez, los aragoneses se han hecho con el portero navarro Roberto Santamaría.N.M.