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EIBAR

Perseverancia y puntería para mantener arriba al equipo

Kike ha marcado en tres jornadas seguidas; Orellanalleva tres goles en 276 minutos de competición.


Si algo tiene el Eibar que vuelve a dormir asomado a posiciones europeas es variedad. El prototipo de jugador armero se mantiene en la plantilla pero José Luis Mendilibar también tiene a sus órdenes futbolistas que, no hace demasiado tiempo, habrían sido difíciles de imaginar con la camiseta azulgrana.

Sucede en todas las posiciones del campo. También en ataque donde, sobre todo tras la llegada de Fabián Orellana, el Eibar ha ganado en alternativas. Precisamente el chileno está siendo uno de los grandes protagonistas de este recién estrenado 2018, junto a otro delantero de características diametralmente opuestas. Un Kike García que, junto a Orellana, ha marcado el 66% de los goles azulgranas –seis de nueve y, en puntos, un porcentaje similar– en los cinco partidos disputados desde el parón navideño.

Cuestión de perseverancia en el caso del conquense que, marcando en tres jornadas consecutivas, iguala su mejor racha –lo había conseguido en otras seis ocasiones aunque en una de ellas hubo un hat-trick de por medio– desde que debutara en Segunda hace nueve temporadas. En total ya son cuatro goles, en un curso que no está siendo fácil para el ariete. La llegada de Charles, que sigue siendo el máximo realizador del equipo, ha aumentado la competencia y su estreno goleador se hizo esperar más que nunca (en diciembre, en la 14ª jornada, ante el Espanyol), incrementando igualmente la ansiedad. Pero Mendilibar siempre ha confiado en el trabajo, infatigable, de Kike, al que incluso mantuvo como único delantero en San Mamés con la entrada de Orellana en la mediapunta y el consiguiente cambio de dibujo. El ariete le corresponde siempre con trabajo y ahora también con goles.

Goles que también empieza a aportar Orellana. Un futbolista muy diferente a Kike, cuya llegada a la plantilla ofrece al técnico otra alternativa de juego y que además ha entrado en racha nada más estrenarse con la camiseta azulgrana. En su mismo debut en Las Palmas y cuando solo llevaba tres minutos en el campo, anotó el primero de los dos goles con los que el Eibar remontó el partido. El sábado, en su segundo partido como titular, fueron otros dos. Tres en total, en apenas 276 minutos de competición, lo que le convierte en el jugador más eficiente en ese sentido (un gol cada 92 minutos, frente a los 172 de Charles, los 278 de Jordán o los 330 del propio Kike) de la plantilla eibarresa.