09 FEB. 2018 La película ganadora Mikel INSAUSTI Crítico cinematográfico El pasado lunes estaba leyendo el periódico delante de un café, cuando una persona que estaba sentada en otra mesa del local se me acercó con la siguiente pregunta: ¿Cómo se puede considerar ganadora a una película que obtiene menos premios que otra? Me pilló tan fuera de juego, que solamente acerté a responderle que yo tampoco lo entendía; pero que la prensa, tanto la generalista como la especializada, considera que la categoría de Mejor Película se sitúa por encima del resto de apartados técnicos y artísticos, con lo que en teoría basta con hacerse con la correspondiente estatuilla para considerarse triunfadora. Al ver su lógica reacción de incredulidad, opte por ponerle un símil deportivo para la mejor asimilación de tan peregrino concepto. Le dije: «Imagínate que en un partido el marcador queda 10 a 3, pero que hay un jurado o juez supremo que, tras ver las repeticiones de los tantos, decide que gana quien haya conseguido los de mejor ejecución o más bella factura, y que son precisamente los del equipo o el jugador que solo ha metido tres». Su respuesta no se hizo esperar, y me espetó malhumorado: «Eso es engañar al público que ha pagado su entrada, porque la gente no es tonta». Pues eso, que los del cine se creen más listos que los del deporte, cuando cometen el error de ignorar que el arte no está sometido a ninguna regla de competición.