14 ABR. 2019 EIBAR Doble reto para los armeros El Eibar, que nunca ha podido ganar en Anoeta, es el equipo más flojo de la Liga a domicilio. Amaia U. LASAGABASTER El último derbi de la temporada propone un doble reto para el Eibar, que lo afronta en una situación complicada por la acumulación de bajas. El equipo azulgrana es el visitante más flojo de la categoría. Aunque muchas de sus actuaciones han estado muy por encima de sus resultados, lo cierto es que hasta ahora apenas ha podido sumar diez puntos como visitante, los mismos que Celta, Rayo y Huesca. Y solo ha podido celebrar una victoria lejos de Ipurua, menos que ningún otro equipo de Primera, de la que ya han pasado seis meses. Hoy le toca intentarlo en un campo en el que nunca ha ganado. No lo hizo en Segunda, cuando saldó sus dos visitas con sendos empates, y menos aún en Primera: en sus cuatro visitas en la máxima categoría solo ha podido rascar un punto, hace dos temporadas. Si las estadísticas no invitan al optimismo, menos aún lo hacen las circunstancias en las que llega el Eibar a la cita. Seis bajas, todas ellas por lesión, y concentradas casi por completo en la misma línea. Calavera, Peña, Arbilla, Ramis, Bigas y Diop seguirán el partido por televisión. Es decir, los dos laterales derechos de la plantilla, tres de los cuatro centrales y un mediocentro. Cuatro de ellos –Peña, Ramis, Arbilla y Diop– titulares indiscutibles para José Luis Mendilibar, que ha tenido que recurrir al Vitoria. Finalmente son el central Juan Carlos Lázaro «Kaiser» y el centrocampista Miguel Marí los que se suman a la expedición armera. En principio ninguno de los dos partirá en un once titular en el que Mendilibar tapará huecos con lo que tiene en su plantilla. De una forma similar a como lo hizo hace una semana. Es decir, con De Blasis en el lateral derecho y con Sergio Álvarez acompañando a Paulo, como hizo frente al Real Madrid tras la lesión de Iván Ramis. Pocas más opciones tiene el técnico, a no ser que apueste por dar la oportunidad a Káiser y mantener en el centro del campo a Sergio Álvarez, que lo hizo muy bien en su puesto en el Bernabéu, ya sea emparejado con Jordán o de nuevo en un trivote, con lo que además añadiría protección para la línea defensiva. De ahí en adelante, el técnico recurrirá a los habituales. Orellana, Cucurella, Enrich y el delantero por el que apueste esta vez para acompañar al menorquín, bien el goleador Charles, bien un Marc Cardona que está aprovechando sus minutos. Reconoce Mendilibar que la situación no es la ideal porque «las lesiones han venido todas juntas y además la mayoría en las mismas posiciones. Tendremos que apañarnos. Pero estamos con la confianza que nos dan viéndoles entrenar. Sabemos que no va a ser fácil pero tenemos la esperanza de que todo vaya bien». Recuerda, además, que «mejor ahora que con cinco o seis puntos menos y más dificultades» y subraya que, pese a que las ausencias aseguran la titularidad a muchos jugadores, «la gente sigue entrenando igual, con la misma intensidad y el mismo interés». Por eso está «convencido de que el partido va a ser igual a cualquier otro en intensidad e interés», aunque espera que «el inicio de partido sea bueno» para que «a partir de ahí vayamos ganando en confianza». Lo que tiene claro es que, nombres al margen, «no vamos a cambiar. Nuestra idea de fútbol es una y seguiremos viviendo con esa idea». «Todavía no es matemático» Los 39 puntos que han sumado permiten al Eibar afrontar con tranquilidad la recta final de la temporada pero no descorchar el champán todavía. La media de puntos conseguidos por el Villarreal, primer equipo ahora en descenso, colocaría la permanencia en apenas 37 puntos pero mientras la trayectoria que pueden mantener los implicados a partir de ahora es incierta, la realidad es que todavía deben disputarse 21 puntos. Es decir, que como recuerda José Luis Mendilibar, el objetivo «todavía no es matemático. A ver si conseguimos ganar en Anoeta y así sí creo que sería suficiente para librarnos». Y quién sabe si para aspirar a Europa, algo que avalan todavía los números, aunque el técnico lo descarta. «Es muy difícil. Siempre hay algún equipo ‘de los nuestros’ peleando por Europa pero es difícil. A ver si un año nos toca a nosotros y llegamos. Pero este año será muy complicado», insiste Mendilibar. A.U.L. UN LUJO «Que Gipuzkoa tenga dos equipos en Primera es la leche –asegura Mendilibar–. Eso es lo importante de este derbi, que los guipuzcoanos pueden disputar de un derbi en Primera. Y espero que sigan disfrutándolo mucho tiempo».