GARA Euskal Herriko egunkaria
DE REOJO

Al redil


Está claro que si hay una reunión de pastores algo pasa con las ovejas. Por lo tanto, si aparece de nuevo el ministro de Sanidad, para explicar las once medidas de obligado cumplimiento que han acordado los responsables de sanidad de las comunidades autónomas, las ovejas debemos poner nuestras lanas a remojar. Leyendo entre líneas, esta comparecencia ha sido muy estudiada, no quieren alarmar, dice que está controlado todo sanitariamente, que no se va a producir ningún colapso, pero las restricciones son en todo el territorio del reino de España y tiene un buen tufo a dejar la nueva normalidad para volver a fases anteriores. So sí, es obligado, pero pueden incrementar las medidas a mayores.

De todo lo que obligan, recuerdan o recomiendan, algunas cosas parecen pertenecer a la lógica de los acontecimientos y los estudios epidemiológicos, pero lo del ocio y la restauración parece pertenecer a un mundo donde la ciencia se cruza con la moral, en donde el ocio y el negocio se enfrentan de una manera radical o que se instaura unas restricciones ejemplarizantes sin otra misión que la de advertir del momento en el que estamos. ¿Han descubierto los científicos que el virus es más contagioso a partir de la una de la madrugada? Uno se puede poner hasta las trancas hasta las doce cincuenta y nueve, entrar en la fase de la amistad y de la camaradería despendolada, cantando, bailando y abrazándose y al minuto siguiente se debe ir a la cama como un monje cisterciense. Difícil me lo ponéis. Y la prohibición del botellón a todas las horas, ¿es para contentar a los de los negocios de ocio y restauración o una medida pensada y comprobada?

Los fumadores o a dos metros, o a la abstinencia. Las reuniones con diez como máximo y que sean los habituales, no visitar amigos ni familiares en el pueblo. En quince días las ovejas al redil.