08 NOV. 2021 DE REOJO Vetas Raimundo Fitero A los exploradores nos enseñaron a distinguir en las vetas de los troncos de los árboles indicios orientativos que suplían a las brújulas oxidadas. Esa habilidad aprendida nos sirve ahora para ver en las vetas de los noticiarios televisivos de partido signos de orientación hacia la mentira demoscópica, la insignificancia del ser insignificante y la asunción de Ayuso como ejemplo del bluf. Mejor que en los posos del café, mirar en las vetas en forma de arrugas en los rostros de la manada de paniaguados del periodismo de la extrema derecha española bifronte, ayuda a entender que los que manejan las barcas, tensan los hilos y apuestan por colocar a los suyos, han perdido toda confianza, mucha fe y toda esperanza en que sea Casado la apuesta ganadora. Por eso y por tantas otras cosas, vivimos en unos tiempos atmosféricos donde la política es un asunto de importancia relativa, suplantado todo principio por los resultados apañados de encuestas ridículas, mientras los resultados de la gran banca siguen siendo escandalosamente favorables, crece el empleo y los idiotas de la irreflexión siguen masticando hojas de ortigas estadísticas porque viven instalados en un convencimiento de irrelevantes consecuencias para ser apóstoles del negacionismo del Todo. Así que revisamos titulares, subtitulares, sumarios, notas al pie de página y adoptamos conceptos pasajeros que se pueden aplicar a la existencia misma: dicen que crece la eco-angustia. Y debe ser cierto. Ya no sabemos con claridad qué significa ecología, ecologismo y desconfiamos de todo producto que lleve el prefijo eco en su etiquetado. Los plásticos no tienen vetas donde fijarse. Los anuncios apocalípticos parece que solamente sirven para vender seguros. Estamos angustiados entre los contenedores de colores y el coche híbrido. Y sin vetas que analizar..