20 ENE. 2022 CRÍTICA «Buscando a la mágica Doremi» Un interesante retorno al edificio Kamakura Koldo LANDALUZE Dos años después de su estreno en Japón, llega a nuestras salas esta prolongación cinematográfica del imaginario animado creado por la compañía Izumi y Toei Animation cuya trama, a lo largo de sus más de 200 episodios, giraba en torno a un grupo de niñas que se convierten en aprendices de bruja. Una excusa a través de la cual se describía el despertar a la vida de estos personajes. Considerada como una serie de culto para quienes crecieron junto a esta producción, esta producción también tuvo su ruta paralela con la publicación de mangas basados en las andanzas de Doremi y sus amigas. Ahora, en la gran pantalla, “Buscando a la mágica Doremi” impera cierto factor nostálgico acompañado por su intención de seguir seduciendo a nuevas generaciones. Bajo la dirección de Junichi Sato y Haruka Kamatani, la película incluye ciertas novedades dentro de la franquicia ya que la trama se desarrolla en lo que conocemos por “mundo real”. El detonante de la historia se concreta en la presencia de tres jóvenes muy diferentes entre ellas y que comparten su afición por la serie animada que vieron siendo niñas. La vida de estas jóvenes cambiará por completo cuando tropiecen de manera accidental con el mítico edificio Kamakura que alojaba a Doremi y compañía. De esta manera, las protagonistas comparten un viaje a través de los diferentes rincones por los que transcurría la serie de Doremi y crecerá en ellas un fuerte vínculo que les ayudará a superar los diferentes contratiempos que padecen en su rutina cotidiana. Con estos elementos, la película recrea un espacio muy reconocible en los males de las tres protagonistas, las cuales padecen la lacra del machismo en una vida cotidiana no excesivamente alegre. En consecuencia, el viaje fantástico que comparten, les ayuda a crecer y a plantar cara a todo aquello que les resulta nocivo.