06 MAY. 2022 Portazo al debate sobre la renta básica en el Parlamento de Gasteiz PNV y PSE, partidos que forman el Gabinete de Urkullu, votaron en contra de la toma en consideración de una iniciativa legislativa popular que tiene por objeto impulsar la Renta Básica Incondicional en la CAV. PP, Ciudadanos y Vox también rechazaron la iniciativa, apoyada por EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU. Ion SALGADO GASTEIZ Los parlamentarios de PNV y PSE, los dos partidos que forman el Gobierno de Lakua, votaron ayer en contra de una iniciativa legislativa popular (ILP) que tenía por objeto impulsar la Renta Básica Incondicional (RBI) en la CAV. La iniciativa tenía el apoyo de más de 22.000 personas, 80 entidades sociales y los principales sindicatos, pero contaba con el criterio desfavorable de Lakua. Y PNV y PSE siguieron el dictamen del Ejecutivo. PP, Ciudadanos y Vox también votaron en contra. EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU apoyaron la ILP, defendida ante el pleno por Itziar Guerendiain, integrante de la comisión promotora, quien insistió en que «es el momento de implantar nuevas políticas capaces de acabar con la pobreza en nuestro territorio, de redistribuir la riqueza que generamos entre todas las personas, y de garantizar una vida digna, más allá de fiarla en exclusiva a un mercado de trabajo que es cada día más desequilibrado, más precario y más injusto». Dos bloques Estas palabras no hicieron mella en las filas de PNV y PSE, que defendieron el sistema actual. Así, el jeltzale Aitor Urrutia abogó por «profundizar en la universalización de la RGI. Un modelo de éxito. Llegando a segmentos de población no suficientemente cubiertos». Gloria Sánchez, del PSE, incidió en que «este Gobierno considera que partimos de un buen sistema que puede ser mejorado y es lo que quiere proponerse al Parlamento vasco». Desde el PP, Laura Garrido recuperó el discurso enarbolado años atrás por Javier Maroto para defender «la modificación del sistema de protección» para «subsanar las múltiples deficiencias detectadas». Esta postura dista de la defendida por EH Bildu, que, por boca de Eraitz Saez de Egilaz, advirtió de que lo que hagamos o dejemos de hacer puede condicionar a una generación entera». Señaló que la ILP tiene «un horizonte claro: una vida digna y libre para todas, vidas que merezcan la pena ser vividas». En la misma línea, Miren Gorrotxategi, de Elkarrekin Podemos-IU, aseveró que «avanzar hacia prestaciones más justas, dignas y flexibles, no es incompatible con construir otras alternativas». «Salir de la pobreza no debería ser un tortuoso camino lleno de exigencias», destacó la portavoz. Tras la votación comparecieron ante los medios de comunicación tres integrantes de la comisión promotora de la ILP, que denunciaron que «el Parlamento vasco ha perdido una oportunidad histórica». «PNV y PSE, junto a PP y Vox, no solo han demostrado su falta de compromiso con la participación ciudadana en una gobernanza más democrática, sino también han demostrado que la lucha contra la pobreza y la desigualdad no está dentro de sus prioridades. En boca de esos partidos, el objetivo de ‘poner la vida en el centro’ es solo un eslogan», apuntaron. PLAN PILOTUAILPren sustatzaileek alderdi politikoei proposatu zieten «hausnartzeko eta elkarrizketarako irekita egoteko, Kataluniako plan pilotuaren munta handiko plan pilotu bat adosteko, esperientzia ebaluagarri gisa balioko duena».