09 OCT. 2022 JORNADA DE FIESTA Y REIVINDICACIÓN POR LAS PRESAS Y PRESOS Sare: «Avanzamos juntas. Porque solo así lo vamos a conseguir» Sare aunó ayer diversión y reivindicación tras completar más de tres millones de kilómetros en la dinámica Izan Bidea, uno por cada habitante del país, en un trayecto conjunto a casa. Celebraron que gracias a la labor de muchas personas y agentes se está terminando la dispersión y pidieron que se acabe la política de excepción que siguen sufriendo presas y familiares. La cabeza de la manifestación de Sare que fue desde la plaza Pío XII hasta Illunbe. (Idoia ZABALETA | FOKU) Maider IANTZI DONOSTIA La jornada que celebró ayer Sare en Donostia bajo el lema “Etxera bidea gertu” fue de reivindicación y alegría porque terminaron el recorrido de tantos kilómetros como número de habitantes tiene nuestro país, que fue un reto que se propusieron en la iniciativa Izan Bidea en 2020. Satisfacción también porque «gracias a una sociedad articulada con iniciativas como esta y con la unidad de las fuerzas políticas y sindicales se está consiguiendo cumplir etapas y ver de cerca el fin de la vulneración de derechos de los presos y presas vascas». Saben que «todavía queda un largo camino por recorrer» y creen que ahora toca dar un paso fundamental: «Intentar que las presas y presos vascos puedan iniciar el camino de regreso a casa. Y esto puede hacerse porque una gran parte de ellos han cumplido ya las tres cuartas partes de su condena y se les tiene que aplicar una legislación de carácter ordinario y la libertad condicional». Ese es el reto de esta red de cara a un futuro próximo. «Hoy toca cantar y bailar» Por la mañana, el Boulevard fue el escenario de los últimos kilómetros de la iniciativa Izan Bidea. Después, al mediodía, una colorida marcha partió desde la plaza Pío XII hacia Illunbe, donde hubo conciertos, payasos, comida rica y un ambiente inmejorable hasta la madrugada. La manifestación finalizó en el exterior de la plaza de Illunbe, donde Bego Atxa y Joseba Azkarraga, portavoces de Sare, dieron lectura a un comunicado en el que destacaron que se ha alcanzado el reto que se propusieron hace más de dos años para reclamar que «nuestro país tiene un problema irresuelto» con la situación de sus presos, exiliados y deportados. «Sonriamos, porque vamos bien. Vamos cumpliendo etapas y lo estamos haciendo juntos y juntas. Porque solo así lo vamos a conseguir. Nadie nos dijo que esto sería fácil. Pero es un hecho innegable que los presos y presas hoy están más cerca de sus casas», añadieron. No obstante, denunciaron que todavía existen «más de cincuenta razones con nombres y apellidos para decir que la política de alejamiento todavía no ha terminado. Es por ello que no podemos bajar la guardia». La intervención finalizó con un llamamiento a acudir a Bilbo para la manifestación del próximo 7 de enero. «Merecen un monumento» Entre los manifestantes había personas que han estado presas durante largos años en cárceles lejanas, como un hernaniarra que ha visto cómo han sufrido sus allegados «porque les ha tocado la parte más dura de la dispersión». Él ha conocido unas ocho prisiones: Herrera de la Mancha, Puerto II, Cartagena, Navalcarnero, también en el Estado francés. Relató que ha generado una gran ansiedad que las personas queridas recorran tantos kilómetros: «‘¿Ya llegarán?’, te preguntas. Tienes esa espada, pero tienes que intentar escapar porque si no te volverías loco. Al regresar del locutorio, te sumerges en el día a día con los compañeros, pero los familiares deben completar otros cien, doscientos o mil kilómetros para regresar». Remarcó que las familias y los amigos «se merecen un monumento» y agradeció la labor impagable que realizan numerosas personas y organizaciones como Etxerat, Mirentxin o la misma Sare. Reflejo de ello, la gran movilización de ayer estaba repleta de petos amarillos, muchas de ellas eran jóvenes como June. «Hoy toca trabajo y mañana también. Pero tenemos ganas. Entre los ‘txandalaris’ hay muy buen ambiente y lo pasaremos bien». Ha solido visitar a un preso del pueblo y siempre ha tratado de poner su granito de arena y trabajar en favor de su vuelta a casa. Esperanzada y emocionada Amaiur, bilbotarra de 19 años, siempre ha conocido a su aita en prisión. Fue una de las manifestantes que sostuvo la pancarta y admitió a GARA que estaba siendo un día de muchas emociones. «Vemos que se está acercando el final. Es tanta la gente que está haciendo el camino con nosotras, y tenemos que continuar. Estamos pidiendo el final de la política de excepción y entre todas y todos es más fácil de conseguir». Todavía queda mucho camino pero Amaiur está esperanzada y emocionada por el apoyo de la gente. «Mi aita lleva 22 años preso. Ha estado en Valdemoro, Córdoba, Castellón, y ahora está en Logroño. Cuando estaba alejado suponía dejar de lado mi vida durante un fin de semana. Cuando era pequeña no entendía muy bien la razón. Los viajes de ahora no tienen nada que ver con los que hacíamos antes, salimos de casa por la mañana y volvemos para comer, cosa que antes era impensable. Eso tendría que ser lo normal, pero hemos normalizado la dispersión en todos estos años», declaró. Su padre cumplirá el año que viene las tres cuartas partes de la condena y debería salir libre. Sin embargo, aún no le han admitido ni los permisos. «En esta nueva etapa toca luchar para la progresión de grados y los permisos», incidió esta familiar. INCREÍBLEAmaiur, hija de un preso: «Hemos normalizado la dispersión en todos estos años, y ahora es increíble» BAKE BIDEANFelicitaron a Bake Bidean y a la sociedad de Ipar Euskal Herria. «Gracias a su labor, Esnal y Parot recuperan la libertad» 7 DE ENEROLlamaron a llenar las calles de Bilbo el próximo 7 de enero en favor de los derechos humanos de los presos y presas