01 ABR. 2023 DE REOJO El infierno y su antesala Raimundo FITERO Si en Asturias se han producido más de ciento veinte incendios en apenas una horas y su presidente asegura que casi la totalidad han sido provocados, ¿qué se puede hacer para evitar estos actos criminales? Las imágenes donde el viento expande las brasas y casi tumba a los que están intentando controlarlo, convierte en imposible la extinción y se asemejan bastante a lo que debe ser el infierno literario, rural, político. ¿Quién o quiénes pueden estar detrás de estas acciones? Si se aprecia la extensión de estos incendios, cuesta entender que se trate de una acción de venganza o económica, por lo que solamente queda la de enfermedad, maldad o intención política. Arrasar con todo, no dejar ni rastro, convertir el presente en la antesala del infierno como manera de asegurarse una posibilidad de regeneración. Parece que es una manera de entender la política muy en boga. Perdonen la maldad, pero he escuchado a los hijos de Donald Trump asegurar que la imputación de Ronald Trump es fruto de unos comunistas peores que Mao, Stalin y Pol Pot. Y los localiza en la fiscalía de Manhattan en Nueva York. Frases así, sin detalle historicista se escuchan a menudo a Díaz Ayuso, pero el otro día Irene Montero para justificar que no iba a ir a lo de Sumar, dijo que ya iban los comunistas y sonó como una pedrada en una cristalera de iglesia. Pero lo de Trump es un hito y lo que más incendia mi ingenuidad es que los supuestos analistas no saben si esta cita judicial es el fin de este déspota o una magnífica jugada para relanzar su carrera para optar a la segunda presidencia. La duda corroe en la antesala.