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EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

La ONU suma más denuncias contra el «Ejército más criminal del mundo»

La ONU sumó nuevas denuncias sobre los crímenes que Israel lleva cometiendo en Gaza y que llevaron a los juristas que los han investigado a concluir que su Ejército es el más criminal del mundo. Al informe que acusa de violaciones de derechos como el exterminio, el hambre como arma o las muertes masivas de civiles se sumó otro que detalló las cometidas en seis ataques.

Israel sigue forzando con bombas el desplazamiento continuo de las familias palestinas. (Bashar TALEB | AFP)

El Ejército de Israel es uno de los más criminales del mundo, según uno de los juristas que integran una comisión de Naciones Unidas que investiga los crímenes que se están produciendo en Gaza y que ha concluido que las autoridades israelíes son responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

«No tengo autoridad para hacer juicios sobre moralidad, pero tengo autoridad para hacer valoraciones sobre conductas criminales (...) y la única conclusión a la que se puede llegar es que el Ejército de Israel es uno de los más criminales en el mundo», aseguró el jurista Chris Sidoti.

Replicó así a la afirmación utilizada reiteradamente por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de que sus fuerzas militares «son las más morales del mundo» habiendo provocado más de 120.000 víctimas entre muertos y heridos en Gaza en ocho meses.

Sidoti integra la Comisión Internacional e Independiente de Investigación para Palestina, que ayer presentó al Consejo de Derechos Humanos las conclusiones de su informe, publicado el pasado 12 de junio. Entre las violaciones del derecho humanitario internacional y de los derechos humanos que describe figuran «el exterminio, los ataques intencionales y directos contra civiles y objetivos civiles, el asesinato y el uso del hambre como un método de guerra».

La presidenta de esta comisión de la ONU, Navy Pillay, subrayó que en más de 70 años nunca se experimentó un nivel de violencia tan fuerte, y que los ataques del 7 de octubre «no justifican que se estén cometiendo crímenes de guerra y de lesa humanidad» contra la población palestina.

A la vez, la ONU publicó otro informe que se centra en detalle en media docena de bombardeos cometidos entre el 9 de octubre y el 2 de diciembre de 2023 contra edificios residenciales, campos de refugiados, una escuela y un mercado, en los que se verificaron al menos 218 muertes. y que podrían constituir crímenes contra la humanidad, al implicar «ataques sistemáticos contra la población civil».

En los ataques se emplearon bombas GBU-31, GBU-32 y GBU-39 con capacidad para penetrar en varias plantas de un edificio de hormigón y conseguir que este se derrumbe, y causaron un alto número de víctimas civiles y una enorme destrucción de objetivos no militares, «planteando serias dudas sobre la aplicación de las leyes de la guerra en cuanto a respeto de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución». Israel ha lanzado unas 78.000 toneladas de bombas sobre Gaza y ha destruido más del 60% de las viviendas.

«Dada la densa población de las áreas contra las que se dirigieron estos explosivos, el uso de ellos, con unos efectos tan amplios en extensas zonas, es probablemente un ataque indiscriminado», prohibido por las leyes internacionales, sostiene el estudio. La oficina de la ONU recuerda que incluso «la mera presencia de un comandante o varios combatientes no convierte un vecindario entero en un objetivo militar».

El jefe de la oficina de la ONU, el alto comisionado Volker Türk, consideró que Israel ha violado la norma de reducir al mínimo el daño a civiles en acciones bélicas.

También se subraya la deshumanización de la población palestina que precede a esta ofensiva, en la que oficiales israelíes llegan a calificar como «bestias humanas» a todos los residentes de Gaza.

Entre los ataques analizados se encuentran el cometido contra un mercado de Yabalia el 9 de octubre, el que sufrió la escuela de Al-Buraq en la capital gazatí el 10 de noviembre, y los de dos campos de refugiados.

Israel respondió con sus acusaciones habituales afirmando que «sufre de sesgos metodológicos» que le restan credibilidad. «Su único objetivo es arremeter contra Israel, protegiendo aún más a los terroristas de Hamas», indicó.

Pero las atrocidades que recogen estos informes se producen a la vista de todo el mundo y se repiten cada día desde hace más de ocho meses en todos los rincones de Gaza. En las últimas horas, Israel golpeó de nuevo una de las que calificaba como «zonas seguras», Al-Mawasi, donde se han desplazado cientos de miles de personas que huyeron de Rafah. «Fuimos alcanzados por bombardeos en una zona supuestamente segura... los niños dormían aquí», relató a Al-Jazeera Fatima al-Qiq, una anciana que describió cómo parte de las tiendas se incendiaron.

Las bombas y la artillería cayeron también sobre las viviendas de Rafah y ciudad de Gaza, provocando al menos 24 muertos más.