02 SET. 2024 ISLA PERDIDA Una película de otro tiempo (en el peor de los sentidos) Gaizka IZAGIRRE HERNANI La película de Trueba pretende ser una combinación de película romántica y cine “noir”, pero se desploma bajo el peso de un guion confuso, personajes sin profundidad y un ritmo inconsistente que deja al espectador más desconcertado que intrigado. Es una película que decepciona en casi todos los aspectos, desde su trama hasta su representación de personajes. Es sosa, impersonal, monótona y tediosa. Por no hablar de la (no) química entre Max (Matt Dillon) y Álex (Aida Folch); inexistente y muy poco creíble. Trueba comentaba que la intención era hacer un tributo a Hitchcock y a las novelas de Patricia Highsmith; en fin, qué quieren que les diga, es como cuando crees que vas a ver un concierto de Metallica y, en vez de Lars Ulrich y compañía, aparece la banda del pueblo con un tambor y un clarinete. Bromas a parte, no veo el homenaje más allá del tono o algunas partes de la narración. Lo que intenta es crear un thriller al estilo del Hollywood clásico y lo que consigue es hacer una película de otro tiempo, pero en el peor de los sentidos: el film adopta estereotipos misóginos sin cuestionarlos o subvertirlos. Los personajes femeninos son retratados en función de su relación con los hombres, ya sea como objetos de deseo o como figuras de apoyo, reforzando así estereotipos de género tradicionales en los que las mujeres son vistas principalmente como fuentes de placer o entretenimiento, mientras que los hombres son los pensadores y los que detentan el poder. Aunque la película trata de sostener el interés con sus giros argumentales, estos terminan jugando en su contra al recurrir a recursos gastados y muy anticuados para crear suspense.