26 SET. 2024 San José: «Progresiones, según la ley y sin distinciones; otra cosa sería prevaricar» La consejera María Jesús San José, junto a su equipo en la comparecencia ante el Parlamento. (IREKIA) GARA GASTEIZ La consejera de Justicia y Derechos Humanos del Ejecutivo de Lakua, María Jesús San José, pasó ayer por el Parlamento para explicar los planes de suDepartamento. Tras las varias apariciones haciendo hincapié en la exigencia de «arrepentimiento» para las personas presas por condenas relacionadas con ETA, ayer matizó que no se harán «distinciones» entre estos prisioneros y otros a la hora de aceptar progresiones de grado y que se mantendrá la apuesta por la Justicia Restaurativa para «el mayor número de delitos posibles». Ello supone dar por buenos los criterios marcados por el juez Jaime Tapia desde que asumió la competencia en octubre de 2021. En estos tres años, ha sido el PNV quien ha dirigido esta Consejería, pero ahora ha pasado a manos del PSE, con un discurso más duro de entrada. El propio Tapia contradijo algunas consideraciones de San José en una entrevista en NAIZ Irratia al explicarle que «ya existe el arrepentimiento, no hace falta llegar a la humillación». San José aseguró ayer compartir el objetivo principal de «reinserción», para matizar acto seguido que a fin de que «sea un éxito real» hace falta que las víctimas «entiendan las medidas que se adoptan» para cada preso, algo que ve «especialmente sensible» en el caso de víctimas de violencia machista, agresiones sexuales y «terrorismo». Con este objetivo, anunció que se elaborará un nuevo protocolo de información a las víctimas. Explicó que en la actualidad hay unos 1.600 encarcelados en Zaballa, Basauri y Martutene que son tratados de forma «individualizada», por lo que no hay «ningún tratamiento especial para los presos de ETA», que representan en torno al 8% del total. «Es un error político tratarlos como un colectivo», remarcó. Las progresiones a tercer grado se harán según la ley y «sin hacer distinciones» por el tipo de delito, ya que «hacerlo sería prevaricar», constató la consejera. Cabe recordar que, según el informe presentado por Sare en agosto, en los últimos doce meses el ritmo de progresiones aceptadas se ha acelerado, pero queda muy lejos de las legalmente posibles. Al Departamento de Justicia no le debería corresponder más que aceptar las solicitudes de las Juntas de Tratamiento de las prisiones, que se posicionan tras el análisis de cada caso concreto. «DESLEGITIMAR» En cuanto a la memoria y los derechos humanos, abogó por construir una «memoria crítica claramente deslegitimadora de cualquier vulneración de derechos humanos por motivación política», con una mirada especial hacia los jóvenes para que «sepan lo que ha pasado y eviten que vuelva a pasar». Así, San José insistió en que hay que «explicar con claridad y rigor» que «hubo grupos terroristas como ETA que decidieron organizarse para eliminar al diferente», que hubo personas que «haciendo un uso ilegítimo del poder, policial o judicial, decidieron sobre la vida y la integridad de las personas también con fines políticos», y que durante la Guerra de 1936 «se asesinó, esclavizó, torturó» y después se impuso «un sistema totalitario que vulneraba los derechos humanos». LA TEORÍAEn teoría, al Departamento de Justicia no le debería corresponder más que aceptar las solicitudes de las Juntas de Tratamiento de las prisiones, que se posicionan tras el análisis de cada caso concreto.