01 DIC. 2024 «Primer round» para Junqueras en la batalla por liderar ERC La lista encabezada por el expresidente de ERC superó a sus dos candidaturas rivales pero, sin la mayoría absoluta, el resultado tendrá que dirimirse el 14 de diciembre en una segunda vuelta. El expresidente y candidato a la Presidencia de ERC, Oriol Junqueras. (Alberto PAREDES | EUROPA PRESS) Álex ROMAGUERA BARCELONA Todo hacía presagiar que Oriol Junqueras renovaría ayer la presidencia de ERC, que ha ostentado durante trece años. Llevaba meses recorriendo el territorio para convencer a la militancia de que está listo para retomar el mando del partido ante la nueva tesitura política. Pero con los resultados en la mano, tendrá que esperar a una segunda vuelta. Tras una jornada intensa, que movilizó a más del 80% de las bases republicanas, su candidatura (Militancia Decidim) alcanzó el 48,3% de votos (3.157), a solo un 1,7 puntos de obtener la mayoría absoluta con la cual él y Elisenda Alamany, que aspiraba a la secretaria general, habrían salido escogidos. Ahora, tendrán que confiar en una segunda votación el 14 de diciembre. En esa segunda vuelta, Junqueras y Alamany se enfrentarán a la lista que, bajo el nombre de Nueva Esquerra Nacional, encabezan Xavier Godás y Alba Camps, que ayer obtuvieron el 35,3% de los apoyos (un total de 2.308), mientras que Foc Nou, la tercera candidatura que concurría, quedó fuera al cosechar un 12,6% (824). Pese a que las últimas semanas se pronosticaba que arrastraría a las bases más descontentas, la lista en cuya cabeza figuraban Helena Solà y el exconseller Alfred Bosch, no pudo resistir la polarización con la cual ERC vivió su 30 congreso nacional. De igual forma que Recuperem Esquerra, la candidatura del sector que defendía retomar la vía unilateral para alcanzar la independencia, no pudo influir, pues ya quedó descolgada al no lograr los avales suficientes para las votaciones de ayer. Así las cosas, Junqueras pudo superar con cierta comodidad el rechazo de la vieja guardia de ERC, que le reprochaba rehuir de sus responsabilidades al dejar la presidencia durante la negociación de la investidura del PSC, y, con el respaldo de cuadros locales, militantes de UGT y CCOO y el sector proveniente de la antigua Iniciativa per Catalunya (hoy Comuns), consiguió imponerse. UNA TENSA ESPERA Pero, aún y con esa aparente facilidad -únicamente le faltaron 110 votos para ganar en primera vuelta-, el dirigente republicano tendrá que negociar si quiere revalidar la presidencia de ERC, cuando no movilizar al millar y medio de militantes que ayer no participaron a las votaciones telemáticas o presenciales que se habilitaron durante la jornada (en total, votaron 6.533 de los 8.030 militantes que tenían derecho a voto). Ante este escenario, se espera que ambas candidaturas busquen convencer a los que se han quedado huérfanos, principalmente los que optaron por abstenerse o los que se decantaron por Foc Nou, que a priori, podrían inclinarse por la candidatura Nova Esquerra Nacional. Y es que, pese a desmarcarse de la línea estratégica que planteaban tanto Junqueras como Godás, Foc Nou se ha mostrado especialmente beligerante con el expresidente, a quien ha acusado en varios debates de rehuir la confrontación y mostrar un perfil de liderazgo poco dialogante con el resto de sectores. El cruce de posturas dentro de las secciones locales o a través de los medios y las redes sociales se esperan intensos hasta el 14 de diciembre, cuando entonces sí, la militancia tendrá la última palabra: o Junqueras-Alamany o Godàs-Camps. NEGOCIARJunqueras afirmó que tendrá que «seguir hablando con todo el mundo» porque «todos los votos son importantes», pero añadió que «el mejor pacto es con la voluntad mayoritaria de la militancia».