02 DIC. 2024 WICKED (PARTE UNO) El rosa y el verde combinan muy bien Gaizka IZAGIRRE HERNANI Es épica y gigantesca, pero lo que más sorprende es la capacidad que tiene de emocionar; las responsables de que el film desprenda tanta emoción son, sin duda, Cynthia Erivo (verde y rara) y Ariana Grande (rosa y pija). La narrativa explora cómo Elphaba y Glinda son dos caras de una misma moneda: ambas enfrentan desafíos de aceptación, poder y sacrificio, aunque sus caminos las lleven a roles opuestos en la percepción pública. Visualmente y narrativamente, el uso que se da a los dos colores principales (rosa y verde) es efectivo, pero la fotografía genera dudas: donde antes había textura y Technicolor (en la de 1939), aquí todo es demasiado digital y frío. Son interesantes los subtemas que florecen de la trama principal -la convivencia entre animales y humanos- y cómo, junto a la evolución de las protagonistas, enlazan a la perfección con el mensaje de “Wicked”: aceptarnos tal como somos y valorar aquello que nos hace únicos, desafiando las normas sociales y los prejuicios. Mirar más allá de las apariencias y etiquetas, y celebrar la diversidad. La duración -165 minutos- me ha parecido un tanto excesiva; en el el 90% del metraje se canta y se baila, la narrativa avanza con las canciones y la parte hablada es mínima. Esto por momentos satura, abruma demasiado, hay momentos “Harry Potter” aderezados con princesas Disney que me han sacado totalmente. Aunque el musical abraza su grandilocuencia, la narrativa pierde enfoque al intentar equilibrar el drama, el humor y los números musicales. Pese a todo, es una experiencia visual y musical grandiosa. Un deleite para los amantes de los musicales; para el resto puede ser una experiencia un tanto excesiva.