02 DIC. 2024 DE REOJO Vuelve Lisístrata Raimundo FITERO Decir, sin contener la respiración, que el movimiento 4B que han emprendido algunas mujeres coreanas es una huelga de sexo, es reducir cualquier acto vindicativo a un gesto gimnástico. Hay una obviedad, las mujeres tienen más vindicaciones que replantean el futuro del mundo a base de una inteligencia por encima de cualquier inspiración teológica. Superadas las dependencias básicas, cuando las mujeres en los niveles medios y altos de la cadena trófica laboral pueden ser independientes, todo empieza a cambiar, por ello las mujeres coreanas se sintieron ofendidas cuando las autoridades propusieron que la campana demográfica estaba muy mal y que debían parir más. Así, se sintieron tratadas como ganado. Y de ahí su huelga, su declaración rotunda que anunciaba su corte de relaciones con varones. Esto es un resumen realizado con urgencia por un varón que es muy difícil que pueda generar más vida de manera orgánica. Por eso es bueno traer a Aristófanes en este principio de diciembre y acordarnos de Lisístrata y sus mujeres que hicieron una huelga de sexo para no procrear, porque se sintieron una suerte de fábrica de soldados para morir en el frente, aquel concepto tan bien expresado de que en las guerras las mujeres se convierten en el granero de los contendientes. Además de otras barbaridades del machismo más exacerbado. Recuerdo a las anarquistas de principios del siglo pasado que gritaban: que paran las ricas, para que tengan que ir sus hijos a trabajar de obreros. Llevada la cuestión al límite sería un giro de la historia. Lucha de clases interclasista.