13 DIC. 2024 JURADO Nº 2 Sólido y elegante thriller judicial Gaizka IZAGIRRE HERNANI Pese a que se vislumbran ligeros indicios de la obstinación conservadora de Clint Eastwood -como el hecho de que el presunto culpable se enfrente a un juicio público relacionado con violencia de género- y aparezcan más banderas americanas que en un anuncio electoral de Trump, el director cierra una carrera legendaria con un thriller judicial sólido y muy destacado. La película, escrita por Jonathan Abrams, marca un regreso de Eastwood al género del drama judicial, explorando con su característico estilo sobrio y contenido las complejidades de la moralidad humana. Protagonizada por Nicholas Hoult como Justin Kemp, un jurado enfrenta un dilema personal en un juicio por asesinato. Valores como la conciencia, la moralidad y la justicia sustentan esta historia, presentada con una narrativa precisa y diálogos hábilmente construidos; el poder del sistema judicial se enfrenta a decisiones que, en ocasiones, pueden resultar erróneas. Acertada la elección de Hoult para el papel de Kemp; su mirada, presente en gran parte de los planos, aporta matices que evita que el personaje, en otras manos menos sutiles, se redujera a un esquema moral simplista. En términos de construcción narrativa, Eastwood continúa siendo un director con un enfoque clásico, pero elegante y efectivo; es el maestro de la elegancia narrativa y recuerda a los grandes dramas judiciales del pasado. Es cierto que la falta de aristas en el conflicto deja la historia algo plana, no es cine innovador, pero funciona a la perfección. Una película intermedia dentro de su legendaria filmografía, no alcanza el nivel de complejidad que uno esperaría, pero es más que correcta: sólida y muy recomendable.