17 DIC. 2024 DE REOJO La intensidad Raimundo FITERO Cuando alguien pontifica sobre la corrupción de baja intensidad, está confesándose corrupto integral. La corrupción es, en todas sus acepciones, formulaciones, sobrenombres, alias y singularidades, un método de funcionamiento estructural que no se puede obviar. Por ello, ver al presidente del presunto partido político antes conocido como Alianza Popular y después como Partido Popular acusar a alguien de corrupción es entrar en una alegoría del cinismo, una suerte de un borrado general de datos, sentencias, detenidos y encarcelados, material habitual de esa organización delictiva. El último eslabón es el nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol ayer elegido en asamblea, que esta pendiente de una resolución del Tribunal Superior en una caso de prevaricación. El ideal. La intensidad de un partido de fútbol se mide por la flexibilidad que tenga el equipo arbitral para seguir las consignas emanadas del palco del Bernabéu. Y las decisiones internas de los partidos políticos viven una intensidad acomodable que tiene que ver con el tiempo cronológico y el tiempo atmosférico, además de muchos otros factores de signo indefinido. Véase que Oriol Junqueras ha ganado por muy poco porcentaje el liderazgo en Esquerra Republicana de Catalunya, o que en los congresos regionales de Podemos ha habido intensidad variable. Como ahora mismo no hay mucho trabajo en el campo, los dueños de los tractores han salido a protestar contra el Tratado de Libre Comercio de Europa con el Mercosur y así sumar tensión al ambiente, que parece que lo del corrupto confeso Aldama no es suficiente.