GARA Euskal Herriko egunkaria
MOVILIZACIÓN CONTRA EL CIERRE DE BSH

Una multitud arropa a una plantilla que no se rinde

Miles de personas participaron ayer en la manifestación convocada por el comité de empresa de Bosch Ezkirotz contra el cierre de la planta. La plantilla está dispuesta a pelear contra es medida «hasta el último aliento».

Miles de personas, 3.500 según Delegación del Gobierno español, se manifestaron para mostrar su apoyo. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La plantilla de Bosch Ezkirotz recibió ayer un respaldo masivo en la manifestación que había convocado el comité de empresa contra el cierre de la planta anunciado este pasado lunes por la multinacional.

Personas de todas las edades, alrededor de 3.500 según la Delegación del Gobierno español en Nafarroa, se congregaron en las inmediaciones de los cines Golem de Iruñea, donde unas minutos después de las 12.00 empezó la marcha, que iba presidida por una pancarta en la que se podía leer “BSH no se cierra-ez itxi. Por la industria navarra, nafar industriaren alde. Bosch. Siemens. Balay. Comité de empresa”.

Detrás, un grupo de antiguos trabajadores también quiso mostrar una pancarta en solidaridad con la plantilla y en la que se recordaba su pasado a través de marcas como Superser, Agni o Ufesa.

La comitiva se fue haciendo más ancha y larga según salió de la avenida de Baiona para enfilar la avenida del Ejército y girar en Yanguas y Miranda para alcanzar su destino, el paseo Sarasate, prácticamente hora y media después de haber iniciado su andadura.

FELICITACIÓN NAVIDEÑA, Y CARTA DE DESPIDO

Entre una exposición cercana a la sede del Parlamento de Nafarroa y la pista de hielo se tuvieron que distribuir las miles de personas participantes en la manifestación, que concluyó con la lectura de una comunicado en el que el comité de empresa destacó el sangrante hecho de que «pocos días después de recibir la habitual felicitación navideña en la que nosotros y nosotras ‘somos sus estrellas’, nos llega otra carta con el mismo remitente comunicándonos el despido y cierre de nuestra planta, advirtiéndonos de que a la vuelta de vacaciones, debemos cumplir con nuestras obligaciones y calendario».

Una forma de proceder que el comité enmarca en «la crueldad y deshumanización habitual de BSH y así es como se las gasta la gerencia alemana junto a sus gestores cuando sus cuentas no cuadran, porque se trata de eso: solo somos números». De esa manera, censuraron que «el lunes, los hombres de negro de la multinacional alemana intentaron terminar con 50 años de nuestra historia en Navarra».

El comité considera que «este cierre no es más que una decisión estratégica de deslocalización; cruda, pura y dura. Que afectaría a más de 1.000 familias, personas trabajadoras, en nuestro caso, con una media de edad de 50 años».

Califica lo sucedido de «mazazo, también para el sector industrial y para la sociedad navarra en su conjunto». «El puesto de trabajo es el mayor patrimonio que tenemos los trabajadores. Cada puesto de trabajo es patrimonio de todos y patrimonio futuro de nuestra tierra», apostilló asimismo.

El presidente del comité, Juanjo Hermoso de Mendoza, dijo que «estamos dando los primeros pasos de una pelea larga y llena de dificultades. Reiteramos nuestro esfuerzo y compromiso para que nuestra fábrica siga viva; vamos a estar trabajando sindicalmente hasta el último aliento para conseguir el objetivo de revertir el cierre». En este sentido, agradeció «al Gobierno de Navarra su implicación, otorgándole nuestra confianza, un voto de confianza, a la espera de que los hechos lo avalen».