05 ENE. 2025 ABSOLUCIÓN Pero, ¿esta no la habíamos visto ya? Gaizka IZAGIRRE HERNANI Durante el visionado de la película esta ha sido la pregunta que me rondaba constantemente por la cabeza: “Pero, ¿esta no la habíamos visto ya?”. Y es que parece casi imposible de creer, pero Liam Neeson no se aburre de protagonizar películas casi calcadas: películas de acción que tienen como protagonistas a héroes maduros. Desde que estrenó “Venganza” en el año 2008, prácticamente todo sus roles se limitan a esas características. En “Absolución”, una vez más, encarna a un personaje muy similar -en este caso, se trata de un gánster que lucha por redimirse de una vida de crímenes y errores-, con el detalle de que se añaden pérdidas de memoria. A pesar del innegable carisma de Neeson -es un grandísimo actor- y su habilidad para interpretar a hombres atormentados en busca de justicia, la película no aporta nada nuevo al género y termina siendo más de lo mismo: una historia de gánsteres crepuscular, con un protagonista que lucha por encajar en un mundo dominado por nuevas generaciones. El guion, plagado de clichés, desaprovecha cualquier oportunidad de profundizar en los dilemas de los personajes centrales y tropieza con su propia fórmula desgastada y una ejecución que no logra sobresalir. Aunque hay momentos de acción bien coreografiados y momentos visualmente algo atractivos, estas virtudes se ven opacadas por una narrativa que nunca despega. Con un guion débil, actuaciones desaprovechadas y una dirección sin riesgo, no logra justificar su existencia en un género ya de por sí saturado. Paradójicamente, la película se salva del desastre precisamente gracias a Neeson, quien pone todo de su parte para sacar adelante algo que, sin su esfuerzo, no habría tenido ninguna oportunidad de sostenerse.