26 ENE. 2025 DE REOJO Ingeniería deslumbrante Raimundo FITERO Cada nombramiento de Donald Trump para conformar su equipo de gobierno es un señuelo para que se entretengan los estrategas y los comisionistas publicitarios. Las biografías de algunos de los que ha colocado al frente de los grandes asuntos no resisten un cribado racional, todo debe colocarse en el relato más desconcertante. Su exceso de actividad augura un ciclón legislativo, un asombro notarial, el fin de las moratorias para establecerse en el movimiento perpetuo que conocen los físicos y alguna bioquímica. Los terrícolas de esta parte del sur de Europa tenemos otras preocupaciones y vamos a ir a comprobar si tenemos todos los datos para votar en orden, no sea que nos despertemos cualquier día con Trump jugando al mus con Putin mientras Zelenski le escribe poemas de amor a Puigdemont y Perro Xanxe provoca un catarro político primaveral. Mientras tanto, hay que asombrarse con China, así, en general. Parece que Trump hará su primer viaje oficial para verse con Xi, lo que es un síntoma claro, porque además de fabricar manufacturas baratas para medio mundo, los chinos tienen una industria tecnológica puntera y una capacidad de su ingeniería civil desbordante. La gran tuneladora, Jianghan Ping’an, está trabajando para llevar agua a una zona del país muy árida perforando un túnel de 195 kilómetros con la intención de trasvasar parte del caudal del Yangtsé hacia el Han, al norte del país. La ingeniería hidráulica china construyó la presa más grande del mundo, la de las Tres Gargantas, y ahora esta conducción subterránea deslumbrante para pasmo universal.