06 ABR. 2025 DE REOJO La guerra de los autos Raimundo FITERO Casi nada de lo que nos asalta en los noticieros es casualidad. Tesla está perdiendo dinero, ventas y credibilidad, mientras BYD, una marca china, se está haciendo con el mercado y ha lanzado un modelo con un cargador que en cinco minutos logra autonomía de cuatrocientos kilómetros. En las locuras trumpistas arancelarias, lo de la industria automovilística forma parte del rubro más excitante. Para los consumidores de USA, la calidad más apreciada es la alemana y los modelos más populares son los japoneses, sin olvidarnos de otros competidores. Pero lo de los coches eléctricos o híbridos están en un mar de contradicciones. Parece que se ha parado la euforia porque, entre otras razones, no existen suficientes puntos en las redes viarias para recargar. El precio influye y los chinos, en eso, son invencibles. Pero un hecho luctuoso en Alcorcón, con dos bomberos fallecidos y otro en estado grave en las tareas de contención del incendio de un coche híbrido de alta gama en un garaje se está utilizando para estigmatizar a los coches eléctricos. Se informa de manera alarmista que el incendio de un coche eléctrico es mucho más peligroso que el de uno de combustión interna. La culpa es de la batería de litio que una vez incendiada no se puede apagar hasta consumirse ella sola. Vamos aprendiendo a golpes de efecto y desmentidos. Aunque un informe estadístico nos deja bastante confusos. Al menos el titular de la noticia que asegura que en África los coches matan más que las guerras. Los accidentes en carreteras dejan una secuela de fallecimientos superior a las guerras. ¿Será verdad?